sábado, 23 de mayo de 2009

Anatonía de una cocina exitosa

Harry Sasson, chef y empresario restaurador

El año pasado pude conversar con el reconocido chef y empresario restaurador judeo colombiano, Harry Sasson, gracias a las amables gestiones de María Luisa Ríos del blog www.milsabores.net y a la invitación de Proexport

Foto: Revista Dinners

Hacia finales del año antepasado se escurrió por la web un texto que indicaba que el Alto Comisionado para la Paz de Colombia, Luís Carlos Restrepo, habría sucumbido a la ira cuando descubrió que ANNCOL, página web utilizada normalmente por las FARC, incluyó la receta "Gallina con papas chorreadas", creada por el chef colombiano Harry Sasson. Según la supuesta Agencia Ge, el Comisionado habría acusado al chef de colaborar con la alimentación de la guerrilla. Explicaba la misma nota que el chef habría luego respondido públicamente que él no era responsable de la inclusión de la receta en la citada página y que incluso expidió un comunicado en el que solicitaba a las autoridades su ayuda para que destruyeran todos los platos de gallina con papas chorreadas que encontrasen en los campamentos de las FARC. Finalizaba la nota con la noticia de que allegados a Sasson afirmaban que el chef estaría pensando en cambiar las susodichas papas por berenjenas en salsa de yerbabuena.
No hay que tener sino una pizca de humor para captar rápidamente que se trató de una broma lanzada por un buen amigo —o enemigo— de Harry Sasson. Queda claro, en todo caso, que Sasson es una figura tan pública y famosa en Colombia, que puede convertirse en epicentro de picantes sornas cibernéticas. De todas maneras, no sería extraño que cualquier grupete —legal o ilegal, oficial o clandestino, en la urbe o en el monte— se guiara por las fórmulas del célebre chef, uno de los renovadores del negocio restaurador y de la alta cocina en su país.
A Harry Sassón, nacido en Bogotá en 1969, no le cuadra aquello de que quien mucho abarca poco aprieta. Él es prueba de que quien mucho abarca con tesón, aprieta todo y más. Así lo corroboran sus cinco exitosos restaurantes, catalogados entre los mejores de Colombia: Harry Sasson Wok & Satay Bar, Balzac, Harry’s Bar, Chirec y Club Colombia. Si bien no tiene el don de la ubicuidad, el chef pasa todos los días por cada uno de ellos, da indicaciones, prueba, cocina. Además, escribe en la revista de Avianca y ha lanzado una línea de dieciocho productos, entre los que hay aderezos, vinagretas y salsas. Harry Sasson es, pues, una marca.
¿Su secreto? Lo explica sin reticencias: “Uno como cocinero tiene que saber quiénes son sus clientes, tienen que saber qué es lo que quieren y dárselo. Si el cliente lo que desea son dos huevos fritos, pues hay que hacérselos para que sean los mejores huevos fritos que se coma en su vida”. Tema aparte, acota: “Siempre hay que rodearse de gente muy buena y estar encima de todo. Nunca pensé que la cocina iba a ser un sacrificio y nunca lo ha sido. Para mi es un placer, mi restaurantes son una extensión de la sala de mi casa, me gusta estar en ellos, atender a la gente y que ésta sienta una experiencia no solo gastronómica sino de todo lo que tiene que ver con un restaurante”.

Impronta sefardí
Harry Sassón es hijo de colombianos y nieto de sirios. Los sabores sefardíes —no es secreto que como buen judío su madre ha sido su gran inspiración en los fogones— se evidencian en su gusto por la sazón africana y medioriental. Dice no ser religioso pero si muy tradicionalista, por lo que todo en su vida gira en torno a la mesa. Egresado del colegio Anglo Colombiano, estudió cocina en su ciudad natal en el Sena (Servicio Nacional de Aprendizaje), trabajando paralelamente en el Hotel Hilton de Bogotá, bajo la tutoría de André Sabouret —hoy chef del Hotel Alfonso XIII de Sevilla— . Más tarde viajó a Vancouver, Canadá, donde de la mano de reputado cocineros se hizo diestro en los grandes secretos de la cocina contemporánea. Regresó a Colombia seguro de que quería montar su propio restaurante. Y con el tiempo, como es un empedernido escudriñador de recónditas cocinas, no montó uno sino cinco restaurantes, que le han permitido experimentar con muy variados sabores, conceptos y propuestas: “Sin embargo, siempre vuelvo a lo clásico, a lo básico, a la cocina de tradición, a lo que nos da memoria. Cuando empecé en 1995 con Harry Sasson Wok & Satay Bar, yo quería mostrar lo que yo sabía hacer, las fusiones, las técnicas, las espumas, todas esas cosas innovadoras. Pero hoy estoy volviendo a la cocina más clásica, siempre que tenga algo de significado. Cada día me acerco más a trabajar con el fuego, el carbón, la leña, las parrillas, los hornos de piedra, el tandoor hindú, el wok japonés”.
Sasson, consiente de que la cocina le ha dado fortuna, es un hombre sensible y arrima su talento y corazón a diversas causas sociales como Fundamor (niños con Sida); Corazón Verde (viudas de la policía); Fana (niños en adopción): “Mis restaurantes dan de comer a unas cuatrocientas familias, de alguna manera estamos haciendo patria”, comenta orgulloso, arraigado a Colombia, seguro de que no quiere convertirse en un chef mediático, de esos que han puesto de moda los canales televisivos especializados en cocina. Lo suyo es tener las manos siempre en el fuego: “Uno como cocinero no puede dormirse, si uno va por la vida de manera recta uno no sube, cae. Mi padre me dijo ‘no te metas un bocado más grande del que te cabe porque te puedes ahogar’. Y eso hago”.

martes, 19 de mayo de 2009

Imperdible

Publicada en en la sección Misión Gula, del diario Tal Cual, el viernes 15 de mayo de 2009, esta crónica da cuenta del pequeño país que viaja y bebe sin medir sus miserias.

Petrus rojo rojito
Miro Popic



Señor Presidente: Aún recuerdo una alocución suya donde llamaba a todo el mundo a apretarse el cinturón y a prescindir de los gastos innecesarios, los viáticos, viajes, etc., especialmente entre los funcionarios de la administración pública. Me parece correcto que así sea y ojalá se cumpla, pero parece que no todos sus colaboradores escucharon esas palabras. Yo sé que usted lee a Teodoro y espero que haya llegado también hasta esta página 23 de los viernes. Le tengo un chisme que no lo es tanto, sino que está corroborado por la prensa francesa. Empiezo por el santo y luego por el milagro. Le recomiendo que busque entre su gente quiénes fueron los funcionarios que viajaron a Francia en febrero de 2009 en misión oficial y sabrá quiénes son los que no le hacen caso.
La Revue du Vin de France (la Revista del Vino de Francia), en su edición del mes pasado, da cuenta de una bolivariana cena efectuada en el prestigioso restaurante La Tour D’Argent (La Torre de Plata), 15-17 quai de la Tournelle, París 5, teléfono 0134542331. Es verdad que este restaurante ya no es lo que era antes, cuando iban mucho los adecos de entonces, pero sigue conservando su encanto burgués que tanto seduce a ciertos rojos rojitos, y forma parte de la historia de la gastronomía francesa, especialmente por su caneton a l’orange y su cava de vinos, con más de 500 mil botellas, con lo más exquisito de la enología del mundo.
Ocurre que en una mesa ocupada por venezolanos en misión oficial, donde se comió y bebió sólo lo mejor, como debe ser, tratándose de hijos de Bolívar, se descorchó como broche de oro nada menos que una botella de vino rojo llamado Petrus 1982, a un precio de sólo 17.000 euros. Sí, leyó bien, diecisiete mil euros, que multiplicados por no sé cuánto, da algo así como unos 136 mil bolívares fuertes, que tanta falta le hacen a nuestras universidades, por ejemplo. No sé si lo ordenaron porque sabían lo que estaban pidiendo, o porque era el más caro de la carta, cosa que es costumbre entre la nueva clase que nos gobierna.
¿Que qué es Petrus? Le cuento. Para muchos es el mejor y más caro vino del mundo. Viene de Burdeos, del Pomerol, de una modesta propiedad de poco más de 11,5 hectáreas, inexpropiables, por más que Elías Jaua quiera, donde la sencillez e inteligencia de generaciones logran elaborar cada año unas pocas botellas de un jugo de uvas maravilloso y mágico. Es un vino 95% Merlot y 5% cabernet franc. Proviene de cepas antiguas de más de 50 años, cultivadas en un suelo arcilloso azulado, duro, rico en hierro, con un drenaje que regula la humedad y permite el desarrollo especial de las uvas. Aquí fue donde comenzó en 1971 lo que se llama “poda en verde”, que consiste en dejar sólo unos pocos racimos por planta, con bajo rendimiento, para que logren concentrar aromas y riquezas únicas, que es lo que al final hace la diferencia. La vendimia, contrariamente a lo habitual, se hace al mediodía y no en las mañanas, para evitar la humedad e, incluso a veces, se utilizan helicópteros para generar corrientes de aire que sequen los racimos, o calentadores para alejar las heladas, o cubiertas de plástico para evitar las lluvias tempraneras, etc. Se vinifica en depósitos de cemento, se juntan las prensadas y se deja unos 20 meses en barricas nuevas, trasegándose cada tres meses. Anualmente salen entre 15 mil y 40 mil botellas que ya están vendidas incluso años antes de ser cosechadas las uvas. En primeur sale a unos 200 euros la botella, que luego va subiendo de precio según la añada y el envejecimiento hasta llegar a los 17 mil que pagaron sus empleados con el dinero de todos los venezolanos.
Confieso que he probado dos veces Petrus, las dos veces invitado, obviamente. No puedo afirmar que sea el mejor vino del mundo, pero sí que se trata de algo maravilloso, excepcional, único, inimitable, mágico. Un vino de terciopelo que se queda para siempre en el paladar, eternizado en nuestra memoria gustativa.
Si los compatriotas que mandaron descorchar ese Petrus de 136 millones de bolívares viejos lo pagaron de su bolsillo, cosa que dudo, no hay problema alguno. Pero si lo pagaron del presupuesto nacional que nos corresponde a todos, merecen el paredón, no tanto por los reales derrochados, sino porque seguro no supieron apreciar lo que estaban haciendo.
¡Patria, Petrus o Muerte…
Beberemos!

martes, 5 de mayo de 2009

Un tributo al maestro

Foto tomada de lavozdigital.es


Ahora que tenemos sobre la lengua la misma pasta de la tierra,
puedo olvidar mi corazón y resistir las cucharas.

Antonio Gamoneda

viernes, 1 de mayo de 2009

Panes para el alma



Basta un trozo de pan como paisaje.
Como divisa, un trozo de pan basta.

Carlos Marzal

jueves, 30 de abril de 2009

Una hoja


Voy donde todo va,
donde naturalmente
va la hoja de la rosa
y la hoja de laurel.

Giacomo Leopardi

lunes, 27 de abril de 2009

Mark Strand, al caldero


En su libro Hopper, Mark Strand pretende corregir aquello que le parecen “interpretaciones inexactas propuestas por otros críticos” sobre la obra del magnífico pintor norteamericano. El poeta, que toma las más emblemáticas obras de Edward Hopper y las describe —¿escribe, reescribe?—, promete aproximaciones a una realidad que él mismo termina transgrediendo. Así, del cuadro Automat (1927) se atreve a sugerir que la escena ocurre en el limbo, que esta mujer es una ilusión: “si la mujer piensa en ella misma en este contexto, no es posible que sea feliz”.
¿Y si esta mujer viene de hacer el amor? ¿Y si acaba de degustar una hamburguesa y una merengada? ¿Y si la taza no es trofeo de soledades sino de pausas, paciencias y sosiego?
Una mujer sola en un café no siempre recuenta fatídicos gajos, no siempre espera ni sufre.
Prefiero la poesía de Mark Strand, su voluntad. Y este poema, que es una traducción fulgurante de nuestro Juan Sánchez Peláez:

Asado al caldero

Miro la carne

que está en rebanadas

sobre mi plato

y la voy cubriendo con

su propio jugo de zanahoria y cebolla.

Y por esta vez no me duele

el transcurrir del tiempo.

Sentado junto a una ventana

frente a

bloques de edificios

negros de hollín

no me preocupa no ver

ninguna cosa viviente,
ni un pájaro,
ni un ramaje en flor,

ni un alma que se mueva

en las habitaciones

detrás de los cristales oscuros.

En estos tiempos

donde hay poco

que amar o alabar

no es quizás exagerado

rendirse al poder de los alimentos.

Así, bajo la cabeza

y aspiro

el aroma que se levanta

de mi plato, y pienso

en la primera vez que probé
un asado
igual a éste.

Fue hace años
en Seabright, 
Nova Scottia;

mi madre se inclinó

para llenarme el plato

y cuando terminé

lo llenó de nuevo.

Recuerdo aún
el sabor de la salsa,

su olor a ajo y apio,

y que la chupaba
con trozos de pan.

Ahora la pruebo de nuevo.

La carne de la memoria,

la carne que no se altera.

Alzo el tenedor

para comer.

sábado, 25 de abril de 2009

Tom Jones burbujeante


Entre mis precoces fantasías infantiles siempre estuvo Tom Jones, ese apetecible Caballero de la Corona Británica, de probable sabor a pan con mantequilla. Yo soñaba que en vez de cantar “My my Delilah”, pronunciaba mi nombre. En estos días lo he recordado. Compré la quinta edición de la revista Vanity Fair en español —suerte de franquicia de la original estadounidense con toques de Hola ibérica, que de todas maneras me entretuvo con buenos artículos en las vísperas y durante un vuelo Caracas Maracaibo—. En la última página está el infaltable Cuestionario Proust apuntando al ya madurito Tom Jones. Cuando le preguntan cuáles son sus nombres preferidos, él responde, simplemente: “Dom y Pérignon”. Como la muy especial champaña el cantante sigue haciendo agua la  boca, fresquito, de especial cosecha.

viernes, 24 de abril de 2009

Toda boca...

Ernst Ludwig Kirchner

Se pregunta Hermann Broch en su muy compleja novela Los inocentes:

“¿En qué momento de la vida pierde una boca el don de comunicar felicidad? ¿En qué momento queda relegada a simple instrumento para comer, aunque el don de la palabra la siga ennobleciendo hasta el último escalón de la vejez?”.

Y yo, desde este viernes casi clausurado, dudo de esas bocas que todo lo probaron y vienen de vuelta; de aquellas que todo lo dijeron y desconocen el amargor  y el almíbar. Me pregunto, ¿de qué vale la palabra que no saborea, la boca que no lame ni besa?

“Soy toda boca”, escribió Sylvia Plath.

¿Y tú?

miércoles, 22 de abril de 2009

Nadie se salva, ni Amy Winehouse 
Los peligros de una pasta


Amy Winehouse siempre es noticia, incluso cuando intenta apartarse del mundo. Exiliada temporalmente en los paraísos caribeños de Santa Lucía, la cantante inglesa intentaba hacer una cena especial para unos amigos. La calistenia culinaria acabó cuando el agua en la que cocinaba una pasta cayó sobre su muslo izquierdo.  Al parecer más puede la fortaleza de su espíritu que las carnes quemadas. Amy se niega a ir al médico, sigue paseándose al sol, respirando los manjares del viento marino.

La prensa amarillista —que vive de las humanas torpezas de la cantante— se preocupa por sus supuestos instintos autodestructivos. Yo, más ingenua, me muero por saber qué pasta preparaba, que salsa tendría en el fogón, qué vino hace honor a su apellido.

Por lo pronto escucho su Rehab, que me encanta. Y esta versión es acústica (Youtube).

martes, 21 de abril de 2009

Por cuarta vez es el mejor chef del planeta
Venezuela en boca de Ferrán Adriá

El celebérrimo restaurante El Bulli, del catalán Ferran Adriá, fue elegido ayer lunes por cuarto año consecutivo como el mejor restaurante del planeta por la revista británica Restaurant, considerada por el propio Adriá equivalente a "los Oscar de la gastronomía mundial".

Hace pocos días, en una entrevista que le hiciera El Diario Montañés, de España, Adriá hablaba sobre humildad en la cocina y dejaba colar a Venezuela entre sus sabias palabras: “…en el momento que alguien piensa que lo sabe todo, en realidad está muerto. Haría falta una vida entera para conocer, por ejemplo, la cocina venezolana. Por eso no cabe más remedio que refugiarse en la humildad y asumir que trabajamos con un espectro imposible de abarcar”.

Bodegas Norton por fin en Venezuela

Halstrick: Un austriaco con acento argentino

Gracias al Complejo Licorero Ponche Crema y después de un año de ser esperados, arribaron a Venezuela los vinos producidos por Bodega Norton en la privilegiada zona argentina de Luján de Cuyo, en Medonza. Se trata de un catálogo de etiquetas de alta gama que incluyen caldos Reserva, Malbec DOC, varietales jóvenes, bivariteales, vino dulce de consecha tardía, el aromático Mil Rosas y una línea de espumantes.

La bodega fue fundada en 1895 por el ingeniero inglés Edmund J.P. Norton, un visionario que llegó a suramérica para participar en la construcción del ferrocarril que uniría Mendoza y Chile. Flechado por las alucinantes tierras del sur del río Mendoza, se quedó para siempre —murió en 1944— y allí sembró algunas de las primeras cepas francesas que llegaron al país. En 1989, el empresario austríaco Gernot Langes Swarovski —miembro de la legendaria familia que fabrica uno de los más exquisitos cristales del mundo— viajó a Argentina por recomendación de unos amigos y de inmediato sufrió la misma fascinación que Norton, por lo que apenas pudo adquirió la bodega.

Antes de iniciar sus inversiones en Argentina, Swarovski preguntó a su hijastro si deseaba encargarse del nuevo emporio y éste contestó enfático que lo haría de inmediato, pues quería formar su propio equipo y no ser visto como el “hijo del dueño”. Fue así como Michael W.J. Halstrick, un pujante banquero que había estudiado Administración de Negocios en Estados Unidos se mudó a Mendoza en 1991, donde aún vive con su esposa y sus dos hijas, atento al desempeño de todas las fases de la bodega.

Con cuarenta y cino años de edad, Halstrick aseguraba en una entrevista que le hice el año pasado para la revista Papa y Vino que su pasión por Argentina no se agota: “Es un país que quiero mucho y no tengo ninguna intención de moverme de acá. Casi puedo decir que soy más argentino que austriaco. Desde el principio hubo la decisión de que Norton no fuera una bodega perteneciente a grupo internacional o multinacional, sino que realmente tuviese una cabeza de familia que le diera el cariño que merece el negocio del vino”.

Norton tiene como lema “nos reconocemos como parte de la naturaleza”, por lo que asumen que en el proceso de hacer vino lo más importante es la uva, que no necesariamente debe proceder de un solo viñedo: “A través de los años hemos crecido mucho en superficie de viñedos. Los vinos de Norton provienen en un sesenta por ciento de nuestras tierras —tenemos setecientas cuarenta hectáreas plantadas—, y el otro cuarenta por ciento viene de proveedores que tienen sus propias fincas con quienes tenemos contratos a largo plazo y a los que damos asesoramiento técnico. Siempre me preguntan porqué no lo producimos todo. Es muy sencillo: tengo una filosofía que es ‘vivir y dejar vivir’. El vino es producto de una comunidad. Hay mucha gente y muchas relaciones detrás del vino, no estamos produciendo clavos. El vino sigue viviendo dentro de la botella, es como un ser humano”.

Halstrick tenía en el momento de la entrevista grandes expectativas con la llegada de Norton a Venezuela y no sólo porque los estudios de mercadeo orienten su optimismo: vivió un año en el país y dice conocerlo a profundidad. Además, alguna vez la familia tuvo una propiedad en Chichiriviche y hoy es dueña del Hato La Garza, una espectacular reserva ecológica situada en las sabanas de los llanos de Apure.

“Tomarme un vino Norton en Venezuela, que es un país que quiero tanto, va a ser muy especial para mi”, aseguró Michael W.J. Halstrick en sus predios mendocinos. No sé si vino a Venezuela para la presentación de estos días, puesto que no me invitaron. En todo caso, bienvenida sea la Bodega Norton. ¡Salud!

viernes, 6 de junio de 2008

Adiós al siglo de Eugenio Montejo

Anoche, 5 de junio, nos dejó el poeta Eugenio Montejo. Queda su palabra, la sonrisa siempre dispuesta, lo mucho que de él seguimos aprendiendo

La mesa

(Eugenio Montejo)
 ¿Qué puede una mesa sola
contra la redondez de la tierra?
Ya tiene bastante con que nada se caiga
cuando las sillas entran en voz baja
y en su torno a la hora se congregan.

Si el tiempo amella los cuchillos,
lleva y trae comensales,
varía los temas, las palabras,
¿qué puede el dolor de su madera?

¿Qué puede contra el costo de las cosas,
contra el ateísmo de la cena,
de la Última Cena?

Si el vino se derrama, si el pan falta
y los hombres se tornan ausentes,
¿qué puede sino estar inmóvil, fija,
entre el hambre y las horas
con qué va a intervenir aunque desee?

martes, 1 de abril de 2008

Del blog de los hermanos Chang

Juan Carlos Méndez Guédez
o la voluntad de no ser remolacha


Los hermanos Chang son conocidos “mecenas del vicio y de cuanto dislate se nos ponga por delante”. Sus blogs —muchos y renovables— son una delicia. Esta semana abren uno titulado Los Chang (ique) creativos, donde convocan a un grupo de creadores a responder un listín de interrogantes sobre su proceso creativo. Son muchas las respuestas lúcidas y lúdicas. Apunto una del narrador Juan Carlos Méndez Guédez, por lo que de comestible tiene su metáfora:

»¿Qué es para ti la creatividad? Si te niegas a responder ya sabes lo que te puede pasar.
La necesidad de que cada respiro sea una aventura.
La voluntad de no ser como una de esas remolachas que aparto de la ensalada: inmóviles; dulzonas; prescindibles».

lunes, 31 de marzo de 2008

De libro de Federico Pacanins

Los apetitos
de Aldemaro Romero


El próximo viernes 4 de abril se realizará el concierto Jazz desde Aldemaro, un encuentro de grandes artistas venezolanos interpretando la música de nuestro inigualable Maestro Aldemaro Romero. Se trata de un sentido homenaje desde el mundo del jazz y sus géneros afines.
Como abreboca a ese concierto, copió un fragmento del estupendo libro de Federico Pacanins, Coneversaciones con Aldemaro Romero (Fundación para la Cultura Urbana, 2007), donde Romero deja ver sus apetitos:

»En enero de 2005, durante una visita a Barquisimeto, mientras estamos desayunando el mastro comenta:

—Muy bueno el restaurant de anoche, El Punto. Casi para llamarlo "El Punto y coma". Y yo si como bastante hoy en día. Me doy gusto con platos bien preparados, con un buen trago. Tengo complicaciones de diabetes, de tensión, de Parkinson, de calendario. Un pastillaje dos y tres veces al día... ¡Ya hasta te aprendiste la receta del pastillero, Federico!
Anoche me desperté como a las dos de la mañana, pero no por la comida. Me pasa con frecuencia. Las ideas se me vienen a la mente y me levanto: proyectos, música, composiciones, cosas pendientes que me vienen. Después sigo de largo con otro rato de sueño; por eso llegué un poquito tarde al desayuno de huevos revueltos con caraotas y jugo de naranja, muy bueno.
El mesonero del desayuno -igualito a Bella Lugosi-, me recordó que había estado en Barquisimeto, en un baile del año no sé qué. Eso me pasa todo el tiempo... Igualito que con el señor de la mesa de al lado anoche en el restaurant, preguntando si entre nosotros no había alguno que supiera algo de la Onda Nueva.

(Federico) —Bueno, de comidas y de bailes puedes hacer un libro entero, Aldemaro. Alguna vez oí decir que en los años treinta, años de tu infancia, el pollo era comida de lujo en Venezuela, ¿qué hay de cierto en eso?

—Nada te puedo decir al respecto. En mi casa lo que comíamos era avena y sopa de fideos. Más nada».

sábado, 29 de marzo de 2008

Catar Argentina


A partir del próximo 6 de abril periodistas de Costa Rica, Colombia, Panamá y Venezuela recorreremos buena parte de la prodigiosa Argentina del vino gracias a la generosidad de Wines of Argentina. Demos aquí un vistazo a la historia y labor de esta entidad:

Wines of Argentina hoy


Wines of Argentina es una entidad integrada por más de 100 Bodegas pertenecientes a todas las regiones vitivinícolas del país, que representan aproximadamente el 95% del total de las exportaciones de vinos argentinos.

Entidades como el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, Fundación Exportar, Fundación Pro Mendoza, Secretaría de Turismo de la Nación, Marca País, Consejo Federal de Inversiones y la Corporación Vitivinícola Argentina apoyan a Wines of Argentina en sus actividades.

La misión de esta entidad es contribuir al éxito global de la industria vitivinícola del país, construyendo el " Origen Argentina", en base a productos de excelente calidad. 
La visión es consolidar a Argentina entre los principales países exportadores (no tradicionales) de vino en el mundo.

Un poco de historia


En 1993, en el ámbito de la Asociación Vitivinícola Argentina, se crea el "embrión" de la organización actual: "Argentine Top Wines", un nucleamiento integrado por algo mas de una docena de bodegas exportadoras, con vinos de alto reconocimiento en el mercado local y un incipiente conocimiento en algunas plazas del exterior.

Dos años después, en 1995, se firma el “Acuerdo para la Promoción de Vinos Finos Argentinos en el Exterior”, formando parte el Gobierno Nacional y Provincial (Cancillería de la Nación, Fundación Exportar, Pro Mendoza y “Promex” del Ministerio de Agricultura), y la totalidad de las bodegas exportadoras de Argentina.

Se decide utilizar una marca-pais del sector para comenzar la difusion en eventos y ferias internacionales. Así surge "Wines of Argentina".

La Primera Oficina de RRPP y Prensa en el Reino Unido, comienza a trabajar en 1998, año en el que también tiene lugar el Primer Annual Tasting en Londres, con la participación de 35 Bodegas y la colaboracion de la Cancillería Argentina y la Fundación Exportar.
En 1999 se crea un Fondo Específico para la Promoción de los vinos argentinos en los mercados del Reino Unido y EEUU.

En el año 2002, se realiza el primer seminario-taller de WOFA con el fin de definir el nuevo perfil de la entidad y los recursos necesarios para ejecutar los objetivos de Wines of Argentina de cara al próximo trienio.
Un año después, se investiga acerca de los atributos de la marca Argentina y la categoría de vinos en el exterior. En este sentido, se diseña la nueva imagen institucional y se crea la primer campaña publicitaria, que es lanzada en Estados Unidos, Inglaterra y Brasil en el año 2004.
Actualmente Wines of Argentina está presente con diversas acciones en 28 países y más de 50 ciudades del mundo.
Es por esto que el objetivo a futuro es seguir construyendo la imagen y marca "Argentina" en el mercado vitivinícola por medio de acciones de comunicación, capacitación, tecnología y una constante búsqueda de excelencia en la calidad de los vinos argentinos.

viernes, 28 de marzo de 2008

Alberto Soria, de la Cofradía de catadores

El vino blanco
contado con gracia


El jueves pasado tuve la suerte de asistir al taller —¿curso?, ¿cata?, ¿iniciación?— Como descubrir y disfrutar los vinos blancos, dictado por el encantador y sabio Alberto Soria en el marco de la Cofradía de catadores de Licores Mundiales. Confieso que por primera vez en el tiempo que llevo indagando en el mundo del vino —que no es mucho— me sentí un ser humano normal, es decir, de esos que van al baño, comen para no desfallecer y viven como pueden. Por primera vez no debí poner cara de qué se mucho. Por primera vez no tuve que ocultar el temblor de mis manos. Por primera vez agarré la copa como me dio la gana, sin parecer indigna del gremio periodístico gastronómico que intento practicar. Por vez primera disfruté aprendiendio, aprendí a disfrutar el disfrute.
Soria es un tipo ajeno a las jergas y eufemismos que sostienen algunos especialistas en vino. Es claro, llama a las cosas por su nombre. Dice con desparpajo cosas como: “El mejor lugar para un vino malo es el fregadero”; “Hay vinos para hablar, comer, seducir, celebrar y para los hombres pedir perdón; “Las grandes botellas no se beben en un restaurante, sino en casa”; “Si en un cena de amantes sobra vino, hay que botar al amante”.
Soria se paseó mediante una deliciosa, divertida y didáctica degustación, por seis vinos blancos que los participantes vimos, olimos, probamos y bebimos. No se habló de las míticas frutas del bosque —en mi vida he estado en un bosque—, ni de los aromas del regaliz —que alguna vez mastiqué en Disney World—. La conversa mostró, eso sí, que estamos todos llenos de dudas con respecto al vino y que cada vez son más lo que desean adentrarse en sus misterios.
Soria se despidió con una envidiable descripición de su oficio: “Mi vida consiste en comer, beber, viajar y contarlo con cierta gracia”.

jueves, 27 de marzo de 2008

Alexis Romero, una casa ordenada

Los poetas 
también fríen papas

Mi entrañable amigo, el poeta Alexis Romero, se jacta de hacer las mejores papas fritas. No es cierto, pero así lo amamos. También los belgas, los franceses, los canadienses y MAcDonalds se atribuyen semejante virtud... En todo caso, valga su pretensión para dejar constancia de que hay poetas que fríen papas y escriben como los dioses. 
Copio uno de sus poemas que siempre llevo conmigo.


sinfonía para una casa

no he ordenado mi casa

los objetos han perdido su lugar

debo ordenar la casa para evitar la desidia 

para que las ardillas tengan un comedero

una casa ordenada encubre las horas tristes

llena de voces los espacios demasiado amplios

una casa ordenada es una casa habitada

un recibimiento o una despedida

una casa ordenada acoge a la noche 

limpia los pulmones de los ahogos finales

en una casa ordenada nadie se muere 

nadie miente nadie sospecha nadie hiere

en una casa ordenada no se pudren las frutas

las auyamas son obras de arte y canalizan el tedio

en una casa ordenada los pájaros duermen

para soñar con los árboles y el aire

en una casa ordenada el orden no cansa 

la pena se marcha sin dañar los enseres o la piel

una casa se ordena para los hijos de la vida

para despertar tocado por los labios de Dios

en una casa ordenada nace alguien 

cada vez que se impone el descuido

en una casa ordenada nadie extraña 
y la vejez es una canción compartida

en una casa ordenada Dios le teme al bostezo

nunca faltan tazas para vaciar la nostalgia

en una casa ordenada nadie es ordenado 

hay plantas saludables y señales del cielo

en una casa ordenada nadie cuelga el teléfono

los hijos no dejan a sus padres ni odian a sus hermanos

en una casa ordenada 

una pareja siempre se ama 

fundando el mundo por primera vez

miércoles, 26 de marzo de 2008

¿Vinos de autor?

La farándula 
también invoca a Baco


¿Una moda? Veremos. Los artistas coquetean con el mundo del vino y prestan su nombre y su alma a la producción de caldos.
Ya en 1989 el actor Gerard Depardieu compró un castillo (Chateau de Tigné) con 25 hectáreas de terreno, donde elabora casi 400 mil botellas anuales repartidas en 11 marcas distintas.
En el 2004 Joan Manuel Serrat pasó a ser propietario de la bodega, “Mas Perinet”, junto a dos amigos que al igual que él tienen formación de Ingenieros Agrícolas. La denominación de origen de ese vino es Priorato, y es producto de viñedos de nueva plantación (cepas de 4 y 6 años), aunque el 20% de la producción viene de un viñedo muy viejo. El blog Directo al paladar comenta que se trata de “un gran vino, su aroma es fino y complejo, recamendándose su decantación. La temperatura ideal de servicio ronda entre los 16 y 18º y se precio ronda los 18 €”.
Ahora toca el turno al cantante guatemalteco Ricardo Arjona, quien a finales del año pasado lazó Santo Pecado, en alianza con la bodega argentina Dominio del Plata. El vino que lleva el nombre de su famosa canción fue elaborado a partir de una cosecha "bien seleccionada" con tres variedades (dos tintas y una rosada). El caldo se comercializan principalmente en la Argentina y México. 

La primera versión de Santo Pecado cuesta alrededor de 25 dólares, aunque la bodega está preparando una gama Premium que irá de 80 a 100 dólares la botella. Los ingresos serán destinados a la Fundación Adentro, que Arjona creó para ayudar a chicos de la calle. 



Fuente: Julieta Ortiz / La Nacion

martes, 25 de marzo de 2008

Una huevera al día

Esta es la huevera 5704

A veces busco en la web todo lo concerniente al mundo del huevo. Sus muchos diálogos con la cultura.
Hay un blog que me encanta, Una huevera al día (Recorrido día a día por el mundo de las hueveras), donde se muestra un listín impresionante de artilugios para servir huevos con sus resepctivas características. Las hay de diversas nacionalidades, materiales y épocas; artesanales y de diseño, retro y sin pie. Me resulta imposible copiar las infinitas categorias en las que se dividen las más de 5.700 hueveras aquí expuestas. No logro saber quién es el autor de esta maravilla huevística. Sólo pude conocer que el primer post data de marzo del 2005 y que recibe hueveras del mundo entero. Hoy han colocado la número 5759, no es la más bonita ni la más interesante, pero sigue siendo una curiosidad.
Copio a continuación lo que parece el origen de este espacio:

«Finales de los años 70. La hora de la siesta. Aburrida, mjfuster se queda mirando la vitrina de vajilla de su abuelo paterno. Cuatro hueveras iguales la hipnotizan. Descubre en sus formas un equilibrio perfecto entre belleza y funcionalidad. Secuestra una. Poco a poco, va comentando entre sus allegados que ha iniciado una colección de hueveras. Su suegra, yaya_gloria, y su marido, luism, le dan la razón. Ya en 1982, un viaje a Londres revela que existen piezas de formas y materiales insospechados. Para dotar a la colección de cierta seriedad, mjfuster empieza a numerar los ejemplares, llegando a marcar alguna huevera con esmalte de uñas rojo. Más atinadamente, inaugura un registro en el que anota su procedencia. Sus hijos, danielf y ggf, crecen sin mayor trauma que el de haber tenido que aprender a jugar al fútbol en el salón sin romper ni una sola de los cientos de hueveras que allí se acumulan. A lo largo de los años, amigos, familiares, colegas de trabajo, compañeros de cursillos, vecinos, miembros de asociaciones afines, simpáticos conocidos, parejas de unos y otros y, en fin, una densa red de personas generosas irán aportando inestimables contribuciones. Algunos, como ohm, se verán incluso peligrosamente afectados por el síndrome de las hueveras. Gracias a todos».

En la superficie de Marte

Descubren sal de cocina
en el planeta rojo


Una de las sondas de la NASA reveló que la superficie del planeta rojo está cubierta de cloruro de sodio. Investigan ahora si en esas zonas existió vida
Datos de la sonda Mars Odyssey publicados por la revista especializada Science indican que la superficie de Marte puede estar cubierta de sales. Una de ellas es cloruro de sodio, la popular sal de cocina, indicó Folha de S.Paulo.
Según Phillip Christensen, de la Universidad del Estado de Arizona, en los Estados Unidos, hay cerca de 200 zonas en latitudes medias del planeta rojo donde fueron encontrados indicios de cloruro de sodio. Esos depósitos serían buenos lugares en los que encontrar vida microbiana pasada.
Los depósitos probablemente se formaron hace millones de años, afirma el periódico brasileño, cuando Marte tenía un océano, e indican que el agua corrió por allí durante mucho tiempo.
El debate sobre si los antiguos mares marcianos fueron capaces de contener vida tiene larga data. Algunas evidencias indican que el agua allí existió por un período corto, y que era demasiado salada como para permitir la supervivencia de la mayoría de los microbios conocidos.

Fuente: Infobae.com