lunes, 27 de septiembre de 2010

Misterioso postre de Gianfranco Chiairini

Una de las maravilla del próximo libro de Chiarini,
que en este momento retocan para llevar a imprenta


El chef poco dice
sobre este edificio acristalado.

En él sucede un mundo.

Tres lagos, tres cráteres lunares,
tres días que giran
con su párpado atado en lo alto.

¿Galletas, mousse de menta, natilla?
¿Líneas de canela, azúcar, frutillas?

Cada habitáculo vierte una lengua.
Pero no es noche macerada,
Torre de Babel,
acrobacia para horas cumplidas.

El chef ha levantado un risco,
una serranía, una acrópolis,
cuesta de confite,
a salvo de su precisión,
del labio que vuelve del frío,
de la rotunda belleza.