lunes, 31 de enero de 2011

Las leguminosas de Gerardo Deniz

Gerardo Deniz es un poeta madrileño nacionalizado mexicano desde los días de la Guerra Civil Española. Su nombre verdadero es Juan Almela. Estudió Química y es traductor del sánscrito y del ruso, entre otras lenguas, lo que se nota en su poesía, llena de giros lúdicos, ritmos cautivantes y a ratos insolentes. Su libro Erdera —publicado en 2005 por el Fondo de Cultura Económica y que reúne toda la poesía publicada por el autor — fue considerado como el más prominente de la primera década de este siglo. “Orfebre de objetos que conmueven al lector con su hermetismo y culteranismo, y un fino humor que cala hasta los huesos”, lo definió Silvia Eugenia Castillero, poeta y editora de la revista Luvina.
El poema que sigue es justamente del libro Erdera y uno de los muchos que echan mano al paladar como centro poético y memorioso.

Imagen de Just Vegetal

Leguminosas

Las lentejas brutamente cocinadas
son buenas porque son buenas, mejores
cuando l as condimentan
liliácea leve picante tocino disimulado—
encima una salchicha, su enorme himen estallado de pudor;
longitudinal,
o bien frijoles aguados, refritos, con chorizo o sin él,
todo no poco bendito
—tal cual cucharón goteando
alubias jaféticas para empujarlas en Noemí espigada
y dos riñones meones por añadidura
hasta santísimos lugares.
¿Y esos verdes ejotes perennes
que odié mucho de niño,
arranqué y deshilé con estas garras
mientras mi padre se enfrascaba,
sobre la mesa de cocina,
en tomos centenarios de agricultura de Ginebra, del pays de Gez
que Voltaire tal vez ojeó?