viernes, 2 de septiembre de 2011

Loma Larga VineYards

El recuerdo que viene de la mar 


La mar se halla a veinticinco kilómetros de Loma Larga VineYards, bodega boutique chilena representada en Venezuela por Taninos Casa de Vinos. Es una mar lejana. Quizá enmudecida por árboles, rocas, pueblos. Pero la tierra no conoce distancias. Ni la brisa que a media tarde forja un corredor entre el océano pacífico y el valle de Casablanca. El rocoso terroir de Loma Larga es el mismo que, un poco más allá, se confunde con arena, caracoles y sales. 
El enólogo de esta bodega, el francés Cédric Nicolle —oriundo del valle de Loire— no presta demasiada importancia a este hecho: lo reconoce pero confiesa tener que estudiarlo un poco más. Dice que es lógica una presencia salina, pero que la misma no es demasiado perceptible, que es parte de un vino como lo son sus taninos y otros componentes. Más allá de lo que el sabio enólogo comente, con su experiencias en zonas frías de Nueva Zelanda, Australia y Estados Unidos, los caldos de Lomas del Valle poseen un retrogusto que a los venezolanos nos resulta extraño. Hay sal y azúcar, familiaridad y distancia. Una mar propia que nunca bebemos y un océano de certeras imposiciones y lejuras. 
Loma Larga es ampliamente reconocida en Chile como la viña líder en tintos de clima frío, sin embargo la línea Lomas del Valle ofrece cinco tintos (Pinot Noir, Merlot, Malbec, Cabernet Franc y Syrah) y dos blancos (Sauvignon Blanc y Chardonnay). El Pinot Noir 2010 de Lomas del Valle obtuvo 90 puntos en la evaluación de la revista Wine & Spirits y en el ranking Best Pinot Noir of Chile de Descorchados (Guía de Vinos Chilenos de Patricio Tapia) Igualmente el Malbec 2010 y el Cabernet Franc 2009 de Lomas del Valle obtuvieron excelentes puntuaciones (90 y 91 respectivamente) por parte de Wine & Spirits y el Syrah 2009 estuvo en el ranking de los mejores de la guía Descorchados, de la guía Vino y Mujer y de la prestigiosa revista Wine Spectator. 


 Lo maravilloso de un vino nuevo es justamente su novedad, lo que nos dice de pronto, la tarde de un martes, sin aspavientos, sin esperar que nos guste o no. Lo maravilloso de un vino nuevo es su invitación a probarlo y discutirlo e incluso a rechazarlo. Eso hicimos unos pocos gracias a la amable invitación de Taninos Casa de Vinos. Eso pueden hacer todos en adelante, bien en Taninos Casa de Vinos (Las Mercedes) o en su casa, habiéndose apertrechado de botellas Lomas del Valle en Licores Mundiales, donde sólo por ahora está a la venta.
¿Y la mar? ¿Dónde queda la música persistente de la mar?
Sientan la mar y sus ventiscas de salitre y barcos fondeados. Está ahí. Yo lo supe.