miércoles, 28 de septiembre de 2011

Para el Año Nuevo judío

Manajares y augurios



En la mesa todo es sagrado. Se sabe. Cada alimento, por simple que parezca, porta consigo un significado, que ha de ser distinto para cada persona, cada cultura, cada momento.
En Rosh Hashaná, festividad simbólica por demás —comienzo, reinicio, esperanza—, todo cuanto sale de la cocina y se expone sobre el mantel posee una profunda y milenaria carga de buenos augurios.
Entre los ingredientes imprescindibles para un año bueno y dulce han de estar:
Miel: Dulce, primordial. En ella se moja el pan y se reza: “Que sea tu voluntad renovarnos un año dulce y bueno”. Y es que todo ha de ser dulce y placentero en Rosh Hashaná; lo amargo queda para la rememoración y otros días.
Dátil o Tamar: Buena señal, el dátil es una de las siete especies mediante las cuales la tierra de Israel fue bendecida: “Tierra de trigo y cebada, de vides, higueras y granados; tierra de olivos, de aceite y de miel” (Deuteronomio 8, 8).
Remolacha o Silká: En hebreo “silek” significa alejar, excluir o expulsar. Este vegetal propicia que se alejen los enemigos. Puede sustituirse por espinaca.
Ajoporro o Cartí: Simboliza el deseo de que nuestros enemigos sean reducidos.
Auyama o Kará: Tiene que ver con “leer” y con el deseo de que Dios anule los malos decretos sobre nosotros. De ahí: “Que nuestros méritos sean leídos ante ti”.
Judías o Rubia: Granos que representan la voluntad por el engrandecimiento de nuestros méritos.
Granada o Rimón: Bella fruta que esconde perlas rojizas y dulces, como lo hace la vida misma, para que nuestras buenas obras se multipliquen como esas semillas de ese fruto.
Pescado o Rosh: Símbolo de multiplicación, para que nada nos falte, para “que seamos cabeza y no cola”, para nunca quedarnos detrás de lo mejor.
Manzana o Tapúaj: Quizá el más simbólico de los alimentos degustados en el Año Nuevo. Un trozo de manzana sumergido en miel endulza el año que comienza, la vida que en adelante seremos.



Recetas para un año bueno y dulce

Del menú tradicional
Tsimes de batatas y zanahorias

Ingredientes
1/2 kilo de zanahorias
6 batatas
1/2 taza de ciruelas pasas sin semilla (opcional)
1 taza de jugo de naranja
1/2 taza de miel o azúcar moreno
1/2 cucharadita de sal
1/4 cucharadita de canela
2 cucharadas de margarina
500 gr. de piña en pedazos
250 gr. de naranjas o mandarinas

Preparación
Pele las zanahorias y córtelas en tajadas de 3 centímetros. Pele y corte las batatas en tajadas de ½ pulgada. En una cacerola de 3 cuartos, cocine las zanahorias y las batatas en agua con sal hirviendo que las cubra, hasta que estén suaves pero todavía firmes. Escurra las zanahorias y las batatas y colóquelas en otra cacerola de 3 cuartos con las ciruelas pasas. Combínelas con suavidad.
Precaliente el horno a 350 ºC.
Mezcle el jugo de naranja, la miel, la sal y la canela. Vierta uniformemente sobre la cacerola. Cubra por puntos con la margarina. Hornee con tapa durante 30 minutos. Quite la tapa, revuelva con suavidad, agregue los pedazos de piña y las naranjas o mandarinas y hornee otros 10 minutos.
Variación: cocine los ingredientes en una olla, usando el jugo de la piña y de las naranjas en lugar de agua. Use dos cacerolas de 3 cuartos diferentes.


Del menú sefardí
Habichuelas con especias

Ingredientes
1 kilo de habichuelas frescas (judías, caraotas o alubias)
2 cucharaditas de sal
¼ de taza de aceite
¼ de cucharadita de cúrcuma
½ de cucharadita de comino
¼ taza de agua

Preparación
Lave y recorte las habichuelas.
Coloque todos los ingredientes en una cacerola de 3 cuartos y mezcle bien. Cocine tapado con poco fuego durante 30 minutos. Sirva caliente o frío.
No reemplace ni omita las especias, son la gracia de este platillo.


Del menú asquenazí
Muffins de manzana y miel

Ingredientes
2 claras de huevo
250 gr. de harina integral
1 cucharada de polvo para hornear
½ cucharadita de sal
3/4 taza de leche descremada
4 cucharadas de aceite
4 cucharadas de miel
1 manzana grande picada

Preparación
Precalentar el horno a 190 °C (moderado). Engrasar ligeramente un molde de muffins.
Batir ligeramente las claras de huevo.
Mezclar por separado los ingredientes secos.
En otro bol, mezclar la leche, el aceite, la miel y la manzana picada. Agregar en forma lenta y envolvente las claras batidas. Agregar esta mezcla a los ingredientes secos. Envolver bien hasta que se hayan humedecido un poco. No ha de preocupar que la mezcla tenga grumos.
Colocar en el molde para muffins. Llevar al horno durante 20 minutos o hasta que hayan cobrado un color ligeramente dorado.