miércoles, 17 de noviembre de 2010

Luminar de culturas

Palestinos, israelíes y españoles
comparten entre fogones
los ingredientes que les unen


De El Mundo.es /EFE

Un cocinero palestino, otro israelí y un español se han reunido este miércoles en torno a los fogones para elaborar un menú que muestra los lazos entre las tres culturas, a través de ingredientes y tradiciones culinarias comunes del Mediterráneo, en la jornada 'Málaga, luminar de culturas'.
"Compartimos realmente los mismos productos del Mare Nostrum y queremos compartir un futuro común", ha declarado a Efe Víctor Gloger, nacido en Argentina pero afincado desde hace más de treinta años en Tel Aviv.
El chef del restaurante Chloélys considera que "los políticos pueden decidir un acuerdo de paz, pero lo importante es la reconciliación, y eso se tiene que construir día a día".
"Venimos a hacer algo muy lindo, el luminar de la paz. Hace quinientos años acá florecían tres culturas y parte de mi familia vivió aquí. Vamos a construir la paz granito a granito cocinando, haciendo lo que nosotros amamos", ha añadido.
Su plato de hoy era un "resumen de la cocina mediterránea", porque sobre un tallín -un recipiente marroquí- había una corvina cocinada con un pesto de calabacines, berenjenas, pimientos, aceitunas negras y tomates secos, todo acompañado de una "albúnduqa", palabra árabe precursora de nuestra albóndiga y que significa "avellana en el centro", ha explicado Gloger.
Su amigo Ahmad Nawuaf, chef del restaurante Darna de Ramala, en Cisjordania, ha cocinado un mero acompañado de un arroz muy especiado y una salsa de tomate, y el español Samuel Perea, que regenta el restaurante que lleva su nombre en Málaga, un chivo malagueño con mermelada de naranja cachorreña, al que le ha incorporado el trigo verde traído por el cocinero palestino.
A todo ello se han sumado los panes a los estilos judío, musulmán y cristiano cocidos por Antonio García, que han sido regados con aceite de oliva, con el que también se ha realizado en brindis como símbolo de la paz y el entendimiento entre los pueblos.
"Se puede decir que bebemos de la misma fuente, porque, salvando alguna diferencia, como que los musulmanes no usan el vino en la cocina, lo demás es todo igual, y el hilo conductor son las buenas verduras mediterráneas, las frutas, los frutos secos y las especias magníficas", ha señalado a Efe Samuel Perea, promotor de esta iniciativa.
Sin embargo, considera que el producto que realmente da "cohesión" a estos pueblos es el aceite de oliva, símbolo además de la dieta mediterránea, justo el día después de que ésta haya sido reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.
"El que tiene pasión por su profesión, al final lo que quiere es realizarla en paz, y esto era necesario para demostrar que nos podemos entender fácilmente mirándonos uno a uno. En el momento en que abandonamos el colectivo y los estereotipos, se descubre que no hay ninguna diferencia", ha subrayado Samuel Perea.