domingo, 19 de agosto de 2012

Danubio y el chef pastelero asesinado


Tres balas a la dulzura
©Jacqueline Goldberg


En río Danubio, por el fotógrafo húngaro Zoltán Balogh

¿Qué tienen en común tres balas
y un Profiterol de chocolate?

¿Qué hace coincidir una crema chantilly
con un charco de sangre?

En mi país crimen y gastronomía
no son sañas de Agatha Christie.

En la madrugada del sábado
fue asesinado Gonzalo Rafael Salazar,
chef de la pastelería Danubio,
una de las más tradicionales de Caracas.
Llevaba una veintena de años
horneando la tarde de los solitarios,
de señoras y niños ansiosos.

»Cuando se escucharon los disparos,
un vecino que reside en el mismo edificio
se asomo por la ventana
y solo alcanzo a ver el cuerpo de Salazar tendido en la calle.
El maestro pastelero llegaba a su residencia,
conduciendo su camioneta Hyundai, modelo Tucson, de color negro.
Cuando ingresaba al estacionamiento del edifico,
fue sorprendido por delincuentes armados,
quienes le dispararon para robarle el vehículo.
Luego de herirlo, los delincuentes bajaron a la víctima
y la arrojaron en la calle para huir en la camioneta
y otro vehículo en el que llegaron al lugar»,
señaló la prensa.

Quién sabe cuántas veces pensó el chef pastelero
en el río que daba nombre a sus faenas de dulzura.
Nadie le dijo que ese largo cauce y él mismo
desembocarían en el mar negro.