
Inmersos como estamos entre sommeliers, buenos vinos, críticos y estanterías repletas de caldos prometedores, hablar del Gran Vino Sansón es una vergüenza que solo escuda la nostalgia. ¿Quién bebe hoy ese vino dulce que en realidad es un vino aromatizado? Pues nadie que yo conozca.
De la memoria extraigo que fue la primera bebida alcohólica que muchos probamos; que nos obligaban a beberlo como remedio fortificante. A mi, por ejemplo, me lo daban en una copa pequeña con una yema de huevo, cuando mi madre o yo nos cansábamos de la Malta con leche.
Y resulta que el Gran Vino Sansón existe aún, que es producido por un grupo integrado por cinco bodegas españolas —de origen ya centenario—, Hijos de Antonio Barceló, en cuyo catálogo hay vinos premiados con altos puntajes, una gama reputada en el mercado internacional y hasta Denominación de Origen. Incluso se consigue en algunos mercados en Venezuela junto a los vinos de cocina y los bebedizos de poca monta.
Los fabricantes no nos engañan, explican que el Gran Vino Sansón “es un vino de base al que se adicionan mostos e infusiones de plantas aromatizadas, que le confieren sus excelentes características organolépticas. La composición y elaboración de estas infusiones responden a procesos y fórmulas transmitidas de generación en generación desde hace más de un siglo”.
En su análisis sensorial señalan que es de un color ámbar muy oscuro: “Potente y muy complejo mezclando tonos dulces (caramelo), especiados donde resalta el regaliz, el anís e incluso notas de té y de torrefacción”. Y de sabor: “Potente y generoso, muy consecuente con la nariz, el post gusto es muy persistente”.
La ficha técnica asegura que puede disfrutarse sólo, con hielo o como acompañante de otras bebidas y cócteles, así como aperitivo y vino de postre.
Me arriesgaría a un viaje proustiano, por qué no, incluso con la yema y el anhelo de ser grande y fuerte.
12 comentarios:
Lo siento Jackie, paso. Lo mismo con la malta. Todo eso me suena a regresar con las compotas.
Ohhh cierto, fue parte de la despensa de mi casa! que bueno este nostálgico post
En estos momentos estoy tomando un poco de Gran Vino Sanson. Todavia se vende bastante en Panama.
En colombia tambien se vende pero yo particularmente prefiero no tomarlo, me parece un asalto al buen gusto habiendo ahora vinos de tan buen catar.
Bebedizo de poca monta lo serás tú, yo lo descubrí ante ayer y sta to bueno, de hecho me voy de botellón con mi botella bajo el brazo. ale.
Cada producto tiene su ocasión. Cualquiera puede beberlo y me parece una paleta, o quizá peor, esnobismo, criticarlo porque hay "vinos mejores". Para gustos colores.
El post me recuerda esa cata/concurso ciego que ganó un vino de 2-3 euros a vinos de varias decenas de euros y causó que hasta saliera en las noticias.
Muchos prejuícios y paletos es lo que hay.
Me acuerdo perfectamente de él tomándolo de chiquillo con la yema de huevo. Por cierto ¿recordáis si su origen era en Peñafiel? (creo que es de la provincia de valladolis)
La verdad es que no sé de qué país es quien escribe esta entrada. Soy caraqueño y actualmente vivo en otra ciudad de Venezuela y en cualquier supermercado se puede encontrar esta bebida, desde siempre. No reniego de haber ingerido más de un trago de tal vino sin que por ello tenga que ruborizarme.¡No faltaba más!.
Totalmente de acuerdo con la mayoria. Hay aromas que nos recuerdan a un pasado que forman parte de nuestras culturas y el sanson es uno de ellos, habra otros muchisimo mejores , pero es verdad que sigue estando rico.
a mi tambien me lo preparaban con yema de huevo.
Pues yo lo sigo tomando, en vaso largo con un par de pìedras de hielo.
Aún lo recuerdo, que pena que ya en Chile no se vende....¿o si?
En Costa Rica cuesta mucho encontrarlo, pero en mi familia siempre se compra en la frontera con Panamá. Es una tradición y no puede faltar, simplemente delicioso aroma y sabor!
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