martes, 28 de diciembre de 2010

Dios casi siempre escucha nuestras pequeñas plegarias


Al menos escuchó las plegarias de los habitantes de la Urbanización La Florida, que no teníamos más remedio que caer en las garras de Automercados Plaza’s, un lugar irrespetuoso, sucio, caluroso, estrecho (Ver mi nota del 20 de septiembre pasado AQUI)
Hace tres semanas abrió sus puertas en la Unidad Comercial La Florida —donde por años estuvo el CADA—, Luvebras Automercados. Aún están en proceso de llenar las estanterías y abrir ciertas secciones, pero el espacio es amplio, no huele mal como el otro mercado de Los Cedros, la zona de frutas y verduras es cómoda, no hay que pasarle por encima a los guacales. En fin, agradecida estoy por este milagro y revisando la historia de la empresa me gustó y la copio tal cual de su Página web:

Reseña histórica
Estamos orientados en hacer sentir a nuestra clientela que Automercados Luvebras es como su segunda casa. Más de 30 años de trabajo, han servido para demostrarles a nuestros clientes y proveedores que las palabras de Respeto, Honestidad, Responsabilidad, Mejoramiento, Trabajo en equipo, Calidad de servicio, Orientación al cliente y Ética. Son más que las palabras que distinguen a la familia Luvebras y los principios que día a día tenemos el honor de cumplir.
Con gran esfuerzo y entusiasmo el señor Joao Sidonio Ferreira y su esposa, la señora Neves pisaron tierras venezolanas, huyendo de la posguerra europea un 17 de enero de 1948. Y fue en este país donde establecieron sus raíces.
Venían de Madeira, Cámara de Lobos, con su herencia muy valiosa: Un gran amor hacia el trabajo y la integridad de sus valores familiares: Respeto, honestidad, responsabilidad. Cuando llegaron a Venezuela establecieron dos tiendas “Todobarato” en Sabana Grande y El Paraíso, su trabajo diario, unido a la familiaridad y al calor de su raíz lusitana los acercó a la comunidad, ganándose la confianza y el cariño de sus vecinos.
Para 1965, el señor Joao tomó la decisión de vender sus tiendas “Todobarato” y se enrumbó hacia Brasil. Allí se dedicó al negocio de la construcción realizando muchas obras. Transcurrieron cinco años y en 1970 regresó a Venezuela, pero nunca olvidó su afecto por estas tierras. Allá levantó una gran obra, que todavía en el presente honra su productiva estadía en este país.
Fue hace 35 años cuando el sueño del señor Joao y de su familia comenzó a florecer, en aquel terreno recién adquirido de la Urbanización El Marqués, con la construcción del Conjunto Comercial Luvebras. Allí abrió su primer gran Automercado con un significado entrañable:

LU Por ser lusitano, en honor a sus raíces portuguesas

VE Porque Venezuela es el paìs que lo acogió
para establecerse,

en él nacieron sus hijos y desarrollò su vida

BRAS Por su gran afecto a Brasil