jueves, 30 de diciembre de 2010

Sabores de la HORA PRIMERA



Pedazos de pan
CARLOS MARZAL

Cuando lo más cercano, por más propio,
cuando lo más palpable, por más íntimo,
se impone en sobriedad sin que haya esfuerzo,
y adquiere condición de alegoría,
es signo de belleza por la historia,
asombro de verdad, conquista humana.

Esa hogaza de pan, nuestra en pedazos,
nos eleva en su ser, de levadura,
a ser conscientes de tan honda empresa.

Lo bondadoso y lo útil,
emblema de realidad de lo desnudo.
Bendito porque sí,
lo amasaron la llama y nuestra mano.
De entraña blanca y húmeda,
pan que se besa, cuando cae al suelo,
pan que nos besa, cuando está en la boca.

De la necesidad,
este milagro.
Contra la adversidad,
este rastro de pan que cruza el bosque
y que no nos consiente andar perdidos.

Con este pan, al pan, le correspondo.

Las palabras también sueñan ser migas.

Basta un trozo de pan como paisaje.
Como divisa, un trozo de pan basta.

Mi abundancia gentil, mi lujo exacto.
Hazaña del candor, trigo solícito.



Pan negro

MANUEL RIVAS

En estremecidas humaredas de una memoria que no es la mía
voy desgranando el pan negro de los Cuarenta,
el fuego entrecortado por rezos y motores lejanos como aullidos,
los paños bordados con dedos amantes en el blancor,
y también el miedo,
un miedo que silva furtivo,
acechando entre las hiedras,
desnudo, terriblemente flaco y pálido,
como los ojos por dentro.

No es mía esta memoria.
Yo miré las violetas encaramándose a los juegos,
entregándose generosas en los muros secretos.

Pero esta lluvia cansada,
esa luz de limonero aterido,
esos pasos de luna sobre las tejas,
el mugido amarillo que vaga con asma por los nabales floridos...

Quien sea el que recuerde,
quien retenga el pan negro de los Cuarenta,
la paciente creación de uno mismo en los bordados del lino,

el miedo,
un miedo omnipresente que cuelga del techo,
quien sea el que os hable

del cerezo tullido por los dientes del helor,
de motores lejanos como aullidos, del miedo,
de ese miedo huérfano, aterido,
que abre los postigos y acecha por la ventana.

Quien sea el que recuerde,
el que remueva con ternura en mi memoria de violetas
que bordeaban los juegos,
mi memoria de columpios en el recio robledal,
mi memoria de prados musicales.

Quien sea el que os hable,
el que pose sus dedos invernales
en mi memoria,
el que acaricie con sus manos seculares
mi memoria,
el que con gestos suaves palpe mi memoria
de pan blanco
con esas manos que desgranaron el negro pan
de los Cuarenta.

Quien sea el que recuerde
tiene un nombre bordado en mi memoria de violetas,
en el frescor frondoso del viejo robledal,
en los enredos, en los juegos, en el pan blanco,
en las memorias futuras que acaricio, sin miedo,
con mis dedos de ensueño.



(De La gana breve)
LUIS PÉREZ ORAMAS

Cuando esté lejos añoraré las cosas.

Podré nombrarlas, hacerles inventario
y así henchir el vientre de los días
con promesas vagas, con apenas visiones.
Cuando esté lejos añoraré las cosas.
El agua del castaño, por ejemplo
paraíso cada viernes protector de la familia
señor de las cocinas
del fuego prohibido o la infusión para mañana.

Haré el inventario:

Dispondré de cariaquito sembrado antes que uno
despertando de memoria los olfatos
en cada cual, en cada grifo, en toda mano.

Añoraré las cosas:

Borra de café serán los días
pieles exprimidas de naranja
despojos de lentos desayunos
pecado original en las migajas.

Haré el inventario aunque me expulsen
y diré en aquel recinto ya sin ángel
entre aquellas losas ya con Tata o Tomasita
en aquel calor del horno abierto, aventado de comidas
esperando estuve yo con la alegría.



En busca de trabajo
RAYMOND CARVER

Siempre he querido trucha de montaña
de desayuno.

De repente, encuentro un sendero nuevo
a la cascada.

Empiezo a tener prisa.
Despierta,

dice mi mujer,
estás soñando.

Pero cuando intento levantarme,
la casa se ladea.

¿Quién está soñando?
Es mediodía, dice ella.

Mis zapatos nuevos esperan junto a la puerta,
relucientes.

1 comentario:

Marisela dijo...

Excelente blog!me encantaria enviarte un poema extraordinario que tiene que ver con la buena mesa! Puedo?A cual correo te lompuedo enviar?mi correo mariselabonett@gmail.com