miércoles, 7 de septiembre de 2011

La tristeza de los cítricos


 
Amanecen tristes, a veces,

una manzana sin refrigeración,

la planta olvidada,

el hijo que perdió su juego.



Pero sufren los cítricos de otra tristeza,

un marchitamiento repentino:

enfermedad grave,

causada por pulgones,

capaz de matar al árbol

en tan sólo dos o tres semanas.



Naranjos, mandarinos y pomelos

—injertados sobre el naranjo amargo—

florecen exageradamente y fuera de estación,

los frutos se tornan pequeños y numerosos,

quedan adheridos al árbol hasta deshidratarse.



“Las hojas van perdiendo tamaño,

verde más plomizo, ligero abarquillado

y defoliación sobre todo en los extremos de los brotes”.



Finalmente hay una efoliación

y decadencia general de la planta.

Y una irremediable tristeza

que augura la tala del árbol.



Ya vemos, no solo humana es la tristeza,

también la padecen ciertos cítricos,

sabios en dulzuras y amargores.



“Cuidado con la tristeza. Es un vicio”,

nos recuerda Flaubert.




Para leer más:
Peligro potencial de epidemia de la tristeza de los cítricos en México

Enfermedades del limón

Virus de la tristeza de los citricos

domingo, 4 de septiembre de 2011

Delicias de vidriera en New York

Tiffany& Co. y Louis Vuitton:
glamour desde el paladar 

Fotos: Hernán Zamora/
especiales para Textos en su tinta 

La gastronomía va ocupando todos los espacios. Y no sólo los privados sino también los más públicos, los más ajenos a la cocina, los de la calle y su multitud. Su poder, se sabe, es bien administrado por chefs, amas de casa y gourmets, pero ahora lo retoma con guiños el marketing, la publicidad y el vitrinismo más sofisticado. Era de esperarse. La comida entra por los ojos, y si esa comida ayuda a que otros asuntos entren a esos ojos, pues mejor. Prueba de ello es el uso que en este momento dan en sus vidrieras dos grandes firmas, vecinas en la Quinta Avenida de Manhattan: Louis Vuitton y Tiffany &Co. 


La exquisita casa de diseño de joyas Tiffany & Co. —fundada en Estados Unidos en 1837— nos muestra en la esquina de la calle 57 anillos con piedras preciosas sobre coloridas barquillas. Imposible no recordar a Audrey Hepbrum en la escena inicial de la película Desayuno en Tiffanny (1961), tomando café y comiendo croissants un domingo tempranero en una solitaria Quinta Avenida, como si la joyería estuviese de por si asociada al paladar (Ver video en este mismo blog)



 La empresa francesa de diseño Louis Vuitton —cuya primera tienda abrió en París en 1854— hace uso en la otra esquina de la calle 57 de huevos para mostrar sus costosos diseños de cuero. Los objetos emerge como polluelos indefensos, urgidos de ser adquiridos. 



Imposible no detenerse ante estas vidrieras, deleitarse, soñar con glamorosas compras multimillonarias. Y cuando el sueño acaba, seguir soñando con comer.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Entrevista a Claudia Bachur, organizadora de Caminos y Sabores

Un punto de encuentro 
entre el público y los productores  

Fuente: Agencia Tur Noticias
Especial para Textos en su tinta 

Buenos Aires se prepara para la séptima edición de la feria de alimentos típicos, artesanías y turismo más grande del país. Claudia Bachur, organizadora, asegura la presencia de más de 300 productores locales de toda la Argentina. Talleres de comida típica, invitados internacionales, bailes y música regional acompañan el recorrido por los caminos temáticos.
Del 14 al 18 de septiembre se realizará en el predio ferial La Rural de Buenos Aires la séptima edición de Caminos y Sabores, una feria de alimentos típicos, artesanías y turismo que se ha convertido en una referencia internacional al convertir un espacio expositivo en un verdadero mercado de productos regionales provenientes de toda la Argentina.
Según explica Claudia Bachur, organizadora del evento, la feria tiene tres pilares importantes: achicar la distancia entra la producción y el consumo, el comercio justo y la sustentabilidad ambiental.
Como ingeniera agrónoma, Bachur trabajó en diferentes programas de desarrollo rural con pequeños productores. De esta experiencia surge la idea de organizar una feria de productos ya que, el principal problema que detectó, fue el complicado tema de la comercialización: “La idea –explica- fue armar una feria en Buenas Aires, una ciudad grande, y achicar la distancia entre la producción y el consumo, acercar a los productores con los consumidores, buscando volver al mercado de la feria tradicional, la feria callejera. Esa fue la idea básica: por un lado traer a productores pequeños de todo el país a Buenos Aires y, por el otro, invitar al público de la ciudad y al turista a encontrarse con esa gente”.

La feria de los productores 
Bajo la premisa del encuentro, esta séptima edición de la feria asegura la relación directa del visitante con los propios productores, no con sus representantes. “No es una feria de distribuidores”, insiste Bachur.
—¿De qué manera convencen a un productor pequeño, de Salta por ejemplo, a venir a la gran ciudad a vender su producto? Generalmente los pequeños productores no tienen esa iniciativa… 
—Sí, es muy difícil. Lo que pasa es que nosotros trabajamos directamente con los organismos públicos y privados, entes gubernamentales y no gubernamentales, que apoyan a los productores para que vengan. Nosotros armamos toda la feria, tratamos de cobrar un precio por stand accesible, pero muchos de ellos no pueden pagar el stand, ni el ómnibus, ni el hotel, ni tienen plata para producir toda la mercadería para vender. Entonces se trabaja con los organismos. Desde la primera feria trabajamos con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, con la Secretaría de Agricultura de la Nación, con los ministerios de producción de las provincias…, y vamos directo a trabajar con los productores que ya están asistidos por los programas de los organismos de las provincias y lo único que les falta es vender lo que hacen.

—El gran apoyo para los expositores, viene entonces de las instituciones… 
—En el primer año la mayoría vinieron apoyados por instituciones, luego se da un fenómeno interesante y es que algunos ya vienen solos. Un expositor vino por una provincia y a los dos o tres años decide que está en condiciones de pagarse el stand. En estos años hemos sido testigos del crecimiento de un montón de expositores. Algunos crecen tanto que ya no vienen más a Caminos y Sabores.

—¿Cuáles han sido las experiencias más gratas a lo largo de seis años de la feria? 
—El primer año tuvimos 100 expositores, ya fue una exposición importante. La primera sorpresa fue ver la convocatoria enorme del público a la feria y ver que los expositores se quedaban sin mercadería. Luego, en el tercer año, fue ver la participación de representantes de todas las provincias de Argentina. Después, lo que te sorprende es que vos llegás a hacer una presentación de Caminos y Sabores, a una embajada por ejemplo, y la persona que te está escuchando dice “no me cuente nada yo voy todos los años a su feria”. Eso es una gran satisfacción.

Producto y territorio 
—¿Cómo es la distribución de los “caminos” en la feria? 
—En general, la presencia de las provincias en las ferias en Argentina, y en todo el mundo, funciona con un stand poli-rubro: está el señor que hace los alfajores y el que construye la maquinaria agrícola. Nosotros lo que propusimos fue un mercado. Hay varios stands institucionales que están fuera del mercado, donde no se puede vender nada. Los gobiernos provinciales pagan los stands, pero los stands son de los productores. Esa una novedad de Caminos y Sabores. Habrá 10 stands institucionales pero 350 de productores. Esos están organizados por “caminos”, recorridos temáticos: quesos, frutos de la tierra, artesanías, turismo.

—Cada producto busca arraigar su identidad territorial y mostrarse al mundo ¿de qué manera la feria concibe esta mezcla de identidad con expansión? ¿Cómo se hace para que el concepto sea coherente?
—Lo que tratamos de hacer es que los productos estén identificados con el territorio, que tengan algo que ver con los que se produce en el territorio, que no sea descolgado. Cuando se analizan las economías regionales hay productos que son clásicos de una zona: seguro que el señor que trae el dulce de frambuesa viene de la Patagonia. Hay un trabajo interesante del equipo y del comité que selecciona de la mejor manera a los expositores, si bien los productores están en el marco de algún proyecto de las instituciones, es decir, ya hay una preselección. De todas maneras hay un trabajo de remarcar el concepto: el producto tiene que venderse con el territorio.

—¿Cuál es el aporte de la feria al turismo nacional? 
—Promocionamos los lugares, no sólo desde el punto de vista de los paisajes, sino desde los alimentos y la artesanía. En eso tenemos un concepto técnico: la gente que ya fue a un lugar y tiene la añoranza de un sabor, lo encuentra en el recorrido, y, si no lo conoce, lo descubre. Es una feria que promociona el destino aunque no lo haga desde el punto de vista del turismo concreto, sino en el imaginario de la gente.

—¿Está más relacionada a lo sustentable que a lo contemplativo? 
—Totalmente. Analizando el tema del turismo, cada vez hay más búsqueda del turismo relacionado a los alimentos y a la gente. Si vos mirás las publicaciones europeas y americanas, ya no hay mas revistas de sólo turismo, hay gastronomía, arte, está todo mezclado. Las rutas turísticas son otras, no vas a un lugar por el lugar en sí. Alrededor de a comida hay un trabajo antropológico y social que tiene que ver con las personas del lugar. De eso se trata de Caminos y Sabores, vos te encontrás con la gente, no con una empresa o marca, sino con el productor.

Pequeñas historias, grandes satisfacciones 
Para el equipo de organizadores de Caminos y Sabores, la mayor satisfacción, y el objetivo del evento, es promocionar a los productores de las regiones, propiciar redes y colaborar con el mercado rural. “Las ferias, por lo general, son traccionadoras de cosas –alega Bachur- entonces lo que pasa en Caminos y Sabores es muy fuerte, se armó un camino que va más allá de la feria, lo hacen los protagonistas que son los productores”.
La satisfacción también está en las historias de vida y testimonios de pequeños productores que luego cuentan los resultados de su presencia en el evento, lo que se traduce en promoción, relaciones con otros fabricantes del sector, reconocimiento local y nacional, incluso créditos. Para Claudia Bachur es un logro: “Caminos y Sabores es un punto de partida, la idea no es que los productores dependan de la feria, si no que crezcan y ellos vayan generando sus caminos comerciales”. Un trabajo arduo de todo el año contempla la posible itinerancia de la feria. Aunque este año se realizó en Mar del Plata, los organizadores de Caminos y Sabores esperan “la la situación ideal” para organizarla en otras provincias argentinas o, incluso, fuera del país. Por los momentos, se trabaja fuerte en la promoción internacional y la participación de países invitados.

Novedades 2011 
•Un taller de alimentos típicos.
•Se están convocando cocineros para hacer charqui, harina de mandioca, salame…
•La feria también tiene una cocina muy concurrida donde todo el tiempo se trabaja la comida típica y regional.
•La participación de chef latinoamericanos invitados. La plaza central donde habrá música y bailes típicos.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Loma Larga VineYards

El recuerdo que viene de la mar 


La mar se halla a veinticinco kilómetros de Loma Larga VineYards, bodega boutique chilena representada en Venezuela por Taninos Casa de Vinos. Es una mar lejana. Quizá enmudecida por árboles, rocas, pueblos. Pero la tierra no conoce distancias. Ni la brisa que a media tarde forja un corredor entre el océano pacífico y el valle de Casablanca. El rocoso terroir de Loma Larga es el mismo que, un poco más allá, se confunde con arena, caracoles y sales. 
El enólogo de esta bodega, el francés Cédric Nicolle —oriundo del valle de Loire— no presta demasiada importancia a este hecho: lo reconoce pero confiesa tener que estudiarlo un poco más. Dice que es lógica una presencia salina, pero que la misma no es demasiado perceptible, que es parte de un vino como lo son sus taninos y otros componentes. Más allá de lo que el sabio enólogo comente, con su experiencias en zonas frías de Nueva Zelanda, Australia y Estados Unidos, los caldos de Lomas del Valle poseen un retrogusto que a los venezolanos nos resulta extraño. Hay sal y azúcar, familiaridad y distancia. Una mar propia que nunca bebemos y un océano de certeras imposiciones y lejuras. 
Loma Larga es ampliamente reconocida en Chile como la viña líder en tintos de clima frío, sin embargo la línea Lomas del Valle ofrece cinco tintos (Pinot Noir, Merlot, Malbec, Cabernet Franc y Syrah) y dos blancos (Sauvignon Blanc y Chardonnay). El Pinot Noir 2010 de Lomas del Valle obtuvo 90 puntos en la evaluación de la revista Wine & Spirits y en el ranking Best Pinot Noir of Chile de Descorchados (Guía de Vinos Chilenos de Patricio Tapia) Igualmente el Malbec 2010 y el Cabernet Franc 2009 de Lomas del Valle obtuvieron excelentes puntuaciones (90 y 91 respectivamente) por parte de Wine & Spirits y el Syrah 2009 estuvo en el ranking de los mejores de la guía Descorchados, de la guía Vino y Mujer y de la prestigiosa revista Wine Spectator. 


 Lo maravilloso de un vino nuevo es justamente su novedad, lo que nos dice de pronto, la tarde de un martes, sin aspavientos, sin esperar que nos guste o no. Lo maravilloso de un vino nuevo es su invitación a probarlo y discutirlo e incluso a rechazarlo. Eso hicimos unos pocos gracias a la amable invitación de Taninos Casa de Vinos. Eso pueden hacer todos en adelante, bien en Taninos Casa de Vinos (Las Mercedes) o en su casa, habiéndose apertrechado de botellas Lomas del Valle en Licores Mundiales, donde sólo por ahora está a la venta.
¿Y la mar? ¿Dónde queda la música persistente de la mar?
Sientan la mar y sus ventiscas de salitre y barcos fondeados. Está ahí. Yo lo supe.

jueves, 18 de agosto de 2011

Santa Fe, Argentina, meca de cerveceros

Tentadora espuma litoraleña

Fuente: Agencia Tur Noticias
(Especial para Textos en su tinta)
agencia@turnoticias.com.ar


En estas productivas tierras, la gastronomía es protagonista. No sólo por los famosos alfajores, sino también por las innumerables choperías, pubs y restaurantes donde degustar las más ricas cervezas artesanales. Además, la posibilidad de conocer los secretos de fabricación y las raíces milenarias de este legado inmigrante.
Santa Fe de la Vera Cruz, capital provincial y cuna de la Constitución Nacional, invita a los visitantes a recorrer su atractivo patrimonio histórico y cultural, pasear por sus pintorescas costaneras con variados balnearios, así como disfrutar del verde que caracteriza a plazas y parques. Situada a menos de 500 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, resulta de muy fácil acceso tanto terrestre como aéreo. Y es uno de los sitios donde resulta imperdible degustar exquisitos surubíes y dorados, así como la especialidad de la casa que son los alfajores Merengo.
En tanto, una de las propuestas que tomó mayor trascendencia en los últimos años, pese a tener ya más de cien años de historia, son los recorridos turísticos por el totalmente refaccionado Polo Cervecero. Allí, acompañados por un guía especializado es posible encontrar un antiguo Patio de cuidada arquitectura y deliciosas ofertas gastronómicas; un museo inédito donde rescatar los inicios de esta actividad en el país y el mundo; una Lisería que comercializa la bebida fresca y recién elaborada; y, las plantas industriales de las Cervecerías Santa Fe y San Carlos, entre las más antiguas en territorio nacional.
A esta Ruta de la Cerveza se le suman una gran lista de choperías, bares y pequeñas empresas familiares que ofrecen al turista la posibilidad de hacer degustaciones y aprender que este rico legado fue traído al país por los inmigrantes italianos, alemanes, polacos y holandeses que llegaron a la región a fines del siglo XIX. Ellos tenían por arraigo el consumo de esta espumosa bebida, y en esta provincia encontraron que el agua del Paraná era un ingrediente más que adecuado para elaborarla. Así, la tradición hizo raíces y adquirió nuevas formas y costumbres convirtiendo a Santa Fe en su mayor consumidora.

Como hace 100 años
El clásico Patio Cervecero supo ser un área de encuentro típico de estas tierras. Impulsado por el reconocido Don Otto Schneider -uno de los primeros maestros elaboradores de la zona- fue construido en base a los que ya existían en su Alemania natal. Actualmente, está acondicionado con capacidad para 700 personas y áreas de comida, como una especie de homenaje a lo que alguna vez representó. Es por que ello que se mantuvo el adoquinado original, las rejas y el ladrillo a la vista de sus paredes. Incluso, persiste aún una glorieta construida de manera artesanal por herreros locales y escalinatas de mármol de carrara. La ambientación del mobiliario y la iluminación también van acordes a esta idea.

Los primeros pasos
En la Casa de la Cervecería construida en 1912, lindera a la planta productora, residían el gerente y la familia de la empresa. Actualmente, funciona allí un museo que relata la historia y el desarrollo de esta bebida en el mundo y específicamente en la ciudad Capital. También hace alusión a las primeras industrias como la Cervecería Santa Fe y otras. Se puede conocer la vida de Otto Schneider en lo que fue su antigua oficina y hasta ver un documental sobre su vida.

Ver y beber
El Polo termina de completarse con la Planta Elaboradora y la Lisería. La primera de ellas es una de las más modernas fábricas de Sudamérica que data de 1912 y donde además de hacer la marca Santa Fe, se hacen otras nacionales e internacionales como Heineken, Budweiser, Córdoba e Imperial, cada una de acuerdo a sus recetas originales que deben seguirse al pie de la letra. Allí, trabajan unas 400 personas, y se exporta la mayor cantidad de litros del país. El visitante verá el sector de los molinos y la calurosa cocina con enormes ollas de malta macerada en agua. Más adelante, hace su aparición el lúpulo, ingrediente que aporta el aroma y el sabor, el cual debe fermentarse con levadura. Y finalmente las áreas de maduración y envasado. La segunda zona constituye la mejor de la excursión, donde el visitante saborea de una forma muy particular las bebidas. La producción no está pasteurizada, sino que sale directamente del barril. Se sirve un vaso de 255 cm3, el cual desborda apenas 2 rigurosos dedos de espuma. Y según aseveran los aficionados eso le permite percibir mejor el color y conservar la fresca temperatura necesaria. Muy cerca también está en funciones, la planta San Carlos, fundada por Francisco Neumayer en 1884, que elabora su tradicional marca, Otro Mundo y Duff. Destino reconocido por la Fiesta en honor a esta tradicional bebida.

Camino a un Oktoberfest
En 2010 la ciudad fue protagonista del Primer Encuentro “Santa Fe, Tierra de Cerveceros” al que asistieron miles de personas para participar de espectáculos musicales, charlas, exposiciones, muestras y degustaciones en los recuperados talleres de la Estación Belgrano. Lo cierto es que el objetivo de las autoridades y el sector privado es que estas masivas convocatorias se repliquen hasta convertirse en una verdadera marca nacional. A futuro se espera la puesta en marcha del famoso Oktoberfest, que en el país tiene su sede en la ciudad cordobesa General Belgrano. De acuerdo a las estadísticas oficiales, es en Santa Fe donde residen la mayor cantidad de cerveceros artesanales. Dentro de la Asociación Somos Cerveceros, de los 130 socios que existen en todo el país, 34 son santafesinos.

Sitios imperdibles
Entre bares, restaurantes y choperías, la ciudad de Santa Fe posee una larga lista con alrededor de 150 direcciones donde poder probar el famoso “liso”, acompañado de maníes o lupines horneados, salados y con piel. Algunas de ellas son El Castillo, cuyas excelencias en platos son el yacaré con puré duquesa a la cerveza roja, el conejo a la cerveza negra y el cordero con la variedad América Pale Ale. Otro sitio ideal es la Chopería Santa Fe, con sus bastones de surubí, pescados de río y minutas. En la antigua Estación Belgrano, no puede faltar una parada en el bar Saer, que homenajea al escritor santafesino Juan José Saer. Se suman la Chopería Campos del Sur y el Club Ferroviario. En los hogares santafesinos dicen que nunca falta un barril para “pinchar”, y que la adicción se asemeja a la de los porteños por el café.

Datos útiles
Para hacer una visita guiada en la Cervecería Santa Fe (Calchines 1401) es necesario hacer una reserva. Sólo pueden asistir mayores de 18 años, no se permiten cámaras fotográficas, y debe llevarse calzado cerrado y pantalones largos. Más información: www.cervezasantafe.com.ar.

En agenda
Primera quincena de septiembre, Fiesta Nacional de la Agricultura, en Esperanza.

miércoles, 17 de agosto de 2011

La Ruta del Olivo en todo su esplendor

Un fruto de antigua tradición
en el interior argentino


Fuente: Agencia Tur Noticias
(Especial para Textos en su tinta)
agencia@turnoticias.com.ar


A la par de las rutas del vino, existe otro tentador recorrido donde en territorio argentino donde descubrir los secretos de una milenaria práctica, como es la olivicultura. Pintorescos caminos rodeados de coloridas plantaciones, al resguardo de altos picos cordillerano, llevan a estancias para conocer y degustar distintos tipos de aceitunas.
Se trata de una escapada imperdible por las provincias de Catamarca, La Rioja, San Juan y Mendoza con numerosas alternativas para combinar, e ideal para hacer en pleno otoño en época de cosecha. En algunas empresas podrá fabricar su propio aceite de oliva y llevarse una botella sellada para luego usar con orgullo, también entregarse al placer de tratamientos corporales a base de óleos o contratar una excursión en bicicleta para tener una perspectiva diferente.
El clima, el suelo y el agua -de especiales características en la región- hicieron de esas tierras un gran tesoro reconocido a nivel internacional. Un viaje para aprender que al igual que las uvas, cada aceituna tiene diversos sabores, y que tanto las verdes como las negras provienen del mismo árbol. Además, que para degustarlas hay que esperar, recién desprendidas son amargas y es imposible catar sus propiedades.

La mayor productora
La provincia de Catamarca, donde es posible iniciar este camino que despertará los sentidos, es considerada hace años como la principal productora de aceite de oliva del país, con más de 30 mil hectáreas destinadas a este noble fruto. Por la ruta 38, comienzan a verse las extensas plantaciones en el Valle Central, acompañadas por las cadenas del Ancasti y el Ambato. Al conectar con la ruta 60 se llega al Valle de Pomán, otro de los grandes centros oleícolas, para seguir luego hasta Tinogasta y Fiambalá. En este último pueblo, se podrán degustar excelentes vinos de altura o relajarse en un complejo termal totalmente preparado para renovar energías en piletones de entre 38 y 54 grados, así como visitar el Museo del Hombre, donde se exhiben momias de más de 500 años. Un apartado imperdible en estas tierras lo representa la ruta hacia Chile que recorre 19 volcanes de más de 6 mil metros de altura. En las ciudades se hallará hospedajes sencillos con la mejor atención personalizada y ricos platos regionales. Algunos establecimientos catamarqueños para agendar: La Bonita, Aceitera del Valle, Indalo y Oliva Ilustre.

Donde yace el árbol más antiguo
En el norte de la provincia de La Rioja se encuentra Aimogasta, el principal centro de cultivo de la aceituna Arauco, única en el mundo y fácilmente reconocible por su gran tamaño y sabor. El pueblito de unos 10 mil habitantes es la cabecera del departamento que lleva este original nombre. Entre los productores más importantes están Agroaceitunera, El Matucho, Nucete y la Compañía Industrial Olivarera. Y una de las destacadas por utilizar un método de extracción artesanal es la firma familiar Hilal Hermanos. Según relatos locales, en esta zona se encuentra el árbol más viejo -sembrado en el siglo XVII y declarado Monumento Nacional- que habría resistido una feroz tala en 1870 ordenada por el rey de España.

Por la ruta 40 también se llega a Chilecito, al pie de la legendaria sierra de Famatina, importante centro económico que concentra bodegas y empresas oleícolas. Para sumar, el Bañado de los Pantanos, antiguo asentamiento indígena donde se cultiva jojoba, y el imponente Corredor del Bermejo, poseedor del Parque Nacional Talampaya, el Provincial El Chiflón y la Reserva Laguna Brava, de gran belleza natural e importantes riquezas culturales y geológicas. En toda la zona encontrará una completa infraestructura gastronómica y hotelera, con valores que van desde los 50 a los 145 dólares.

Pasando por el Valle de la Luna
La misma ruta 40 que lleva al viajero hasta la provincia más austral del país, cruza tierras sanjuaninas donde viejos molinos y olivares pintan los alrededores, desde el pueblo San José de Jáchal hasta la Quebrada de Ullúm y los valles del Zonda y Tulúm donde se concentran los mayores productores de estos sabios árboles que alcanzan su plenitud después de los 35 años. Turísticamente, es posible recorrer un corredor alimentario por 14 establecimientos, distribuidos en 14.600 hectáreas y cinco departamentos a los largo de 50 kilómetros totalmente preparados para recibir al visitante con hospitalidad.
Entre los atractivos hay dos viejos olivares con casi 350 años plantados por los jesuitas en Valle Fértil. El punto de partida será la ciudad capital en dirección sur pasando por Rawson, Pocito, 25 de Mayo y Rivadavia, donde las condiciones climáticas son muy benéficas para las producciones. Entre los establecimientos destacados están: San Juan de Ullúm (Boulevard Sarmiento 2787 en Rawson); y, Campo de Olivos, una empresa familiar, a sólo metros del Jardín de los Poetas y del autódromo El Zonda (RN 12 km 16. La Bebida-Rivadavia). Imperdible es una visita al Parque Provincial de Ichigualasto, más conocido como el Valle de la Luna, sitio de gran valor paleontológico donde viajar a los orígenes. Los autos pagan un canon de 12 dólares, las combis 20 y los colectivos 25. Está abierto de 8 a 16 y los circuitos se pagan aparte entre 10 y 20 dólares.

Viñedos, olivos y el mejor esquí
La última de las paradas para cerrar el circuito nos lleva por la misma ruta 40 hasta Mendoza, principal polo vitivinícola del país que mantiene una tradición olivícola también en varios puntos de la provincia, donde encontrará destinos turísticos imperdibles como las Termas de Cacheuta, el centro de esquí Las Leñas, la encantadora San Rafael o Las Cuevas en el límite con Chile. Pero siguiendo el recorrido iniciado uno de los departamentos a visitar será Maipú, donde crecieron empresas que se dedican a la cosecha del olivo e invitan a los viajeros a degustar los mejores aceites vírgenes extra. Una de ellas es Finca El Paraíso (Polvareda s/n) con antiguas plantaciones de variedad Farga, Frantoio, Empeltre, Manzanilla y Arauco.

Para los amantes de las dos ruedas y el aire libre, la Antigua Bodega Giol (Ozamis 1040) ofrece una travesía de día completo por 65 dólares, con un guía especializado y regreso en vehículo para llevar los productos adquiridos. En la ciudad de San Martín está la finca La Tebaida (Soldado de la Independencia 650), donde incluso es posible hospedarse y degustar la cocina criolla y mediterránea, aprender los procesos en la fábrica de aceite y combinar la estadía con otros recorridos a bodegas, paseos a caballo o excursiones 4x4 al desierto de Lavalle. Más al sur, San Rafael abre sus puertas para conocer a fondo esta sabiduría milenaria, cosechar el fruto, elaborar el aceite y disfrutar de la olivoterapia en un spa. Un tour alternativo en pleno auge que incluye también recorrer el Cañón del Atuel, Valle Grande o el dique Nihuil. Allí, los alojamientos de lujo cuestan desde 120 dólares la noche como en el Tower Inn & Suites, otros en tres estrellas como Suter Petit Hotel por 70 y más económicos como Dali Hotel por 40.

miércoles, 20 de julio de 2011

El final de un taller de poesía documental

Mancha de vino al pie del Annapurna
©Jacqueline Goldberg

Foto: Jon Arnold


Invitamos al poeta a mostrar su libro en construcción.
Trata sobre el Annapurna,
la décima cumbre más elevada de la Tierra,
una de las llamadas ochomiles:
montañas que conocen el límite exacto
del desamparo y los cielos.

El poeta habló sobre alpinistas
que fallecen al descubrir cimas
y vastos abismos.

Habló de muertos abandonados
en el sosiego de su logro.
Sin aliento, sin tumba.

Nos llevó al Annapurna.
Con Google Earth
escalamos los macizos del Himalaya,
sus paredes tenaces,
sus nieves taciturnas.

Y justo cuando volábamos,
rotundos de vértigo,
estalló una botella de vino,
se hizo charco al pie de aquella sesión de orfandad.

La mancha fue recogida,
las palabras ensobradas,
la tarde pospuesta en el foso de la plaza.

Absorbimos, frotamos,
pero el granito durmió
en sanguíneos restos de Malbec.

Así acabó el taller de poesía.
Por la mancha que no lamí,
que no expliqué, que fue de todos y de nadie.

Desde una pecera me humillaron.
La vid me volvió deplorable.

Conté al poeta mi tragedia.
No se sorprendió:
“es que el Annapurna es montaña peligrosa,
todo en ella traiciona, maldice, perece”.

Y su simplísima explicación bastó
para aliviarme y reconocer
—ya para nada—
que existen innumerables productos
capaces de arrasar una sombra rubí:
agua y bórax,
vino blanco,
limón,
sal de mesa,
químicos baratos,
agua y jabón.

Pero igual me echaron,
mis honorarios fueron retenidos
para limpiar culpas y rocas plutónicas.

Una funcionaria me sobó las mejillas
mientras decía que el Presidente
es más terrible que un suelo enrojecido.

Lo sé. No me lo digan.
Todo tiene su final,
la poesía no basta.


Blog del Taller de Poesía Documental (Pusle AQUI)

sábado, 9 de julio de 2011

El cuerpo inconforme: Apariencia y salud

Un valioso link: Revista UIC


La edición No. 20 de la revista mexicana UIC , correspondiente a los meses de abril a junio de este año, lleva como sugerente título “El cuerpo inconforme. Apariencia y salud”.


Este exquisito Foro Multidisciplinario de la Universidad Intercontinental es “una revista multidisciplinaria, cuyo rasgo distintivo reside en su esfuerzo de divulgación, para dinamizar el conocimiento y el ejercicio intelectual de la comunidad universitaria. Pretende convertirse en un foro de análisis y discusión sobre temas y problemas del mundo actual, desde diversos planos de la reflexión: los negocios, el turismo, el arte, la comunicación, el pensamiento filosófico y el diseño”.

Lo maravilloso es que puede leerse en la web, página por página (AQUÍ). Y la comida, en textos e imágenes se lleva una buena tajada del contenido, que es el siguiente:

•Salud alimentaria en México. Conversación con Armando Barriguete Meléndez |Camilo de la Vega Membrillo
•Espejito, espejito… mi único defecto es ser perfecto |AngélicaMonroy
•El cuerpo inconforme | Francisco Güemes
•Lo erótico y lo siniestro en las imágenes del cuerpo | Juan PabloBrand Barajas
•Cuerpo adentro. Entrevista con el pintor Arturo Rieera |José Ángel Leyva
•Tatuajes. La experiencia del cuerpo en la prisión | Víctor A. Payá
•Hollywood, triángulo vicioso | Patricio Bidault
•Aspectos psicológicos de la obesidad. A partir del cortometraje “El Hambre de Caribdis” |Jimena Cerutti
•La belleza del miedo. Marginación de la salud y obsesión por la figura |Yelenia Cuervo Moreno
•Deporte universitario: lecciones de Aida |Marco Antonio Pulido
•Las apariencias engañan… ¿y la salud? |Russell Cabrera González
•Salud oral y apariencia dental | Agustín Zerón
•Piernas en el México revolucionario | Lidia Fabián Acevedo

sábado, 25 de junio de 2011

¡Bendita salud! (¡Beata sanitas!)

Del costal de las frases célebres


Preocupados andamos por la salud. Todos. Por la propia y la ajena. Así, por azar, aparecieron éstas frases asociadas a la comida, pues si en algo se ha creído es que la salud es sólo cuestión del cuerpo y del comer.

Come poco y cena menos, que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estómago.
(Miguel de Cervantes Saavedra)

Los médicos trabajan para conservarnos la salud, y los cocineros para destruirla, pero estos últimos están más seguros de lograr su intento.
(Denis Diderot)

La enfermedad hace agradable la salud; el hambre la saciedad; la fatiga el reposo.
(Heráclito de Efeso)

La única manera de conservar la salud es comer lo que no quieres, beber lo que no te gusta, y hacer lo que preferirías no hacer.
(Mark Twain)

Come poco, cena más poco; que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estómago.
(Miguel Angel Asturias)

Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
(Anónimo)

El día que leí que el alcohol era malo para la salud... dejé de leer.
(Jim Morrison)

La salud es la justa medida entre el calor y el frío.
Aristóteles

No me he hecho vegetariano por motivos de salud, sino por la salud de los pollos.
(Isaac Bashevis Singer)

os jóvenes hoy en día son unos tiranos. Contradicen a sus padres, devoran su comida, y le faltan al respeto a sus maestros-
(Sócrates)

Toma consejo en el vino, pero decide con agua después.
(Benjamín Franklin )

viernes, 24 de junio de 2011

Hoy, a diez años del adiós de Rufino Tamayo

Sensuales sandías

Una intimidad mítica se desplaza por toda la obra del artista mexicano Rufino Tamayo (Ver Página del Museo Tamayo), fallecido un día como hoy de hace diez años. Sus inolvidables sandías o patillas recorren buena parte de su obra. Jugosas, sensuales, dan cuenta de un mundo interior que nunca dejó de ser visionario y de asomarse a los zarpazos de la realidad. Por una parte, la sandía posee los tres colores de la bandera mexicana, y por otra, constituye una de las frutas más gozadas en la tierra natal del artista.
Aquí una pequeña muestra de sus fascinantes sandías.






lunes, 20 de junio de 2011

Desde Madrid

Historia de un pollo
Marco Tulio Socorro
De su extraordinario blog Blungún



Tú metes esto en un guión que no sea de comedia y te queda forzado, rebuscado y poco creíble.
Este señor ha estado todo el invierno arreando viandantes hacia un nuevo restaurante de pollos. El otro día, al pasar por esa esquina, me llamó la atención su acento.
- Oye, pollo, pero tú eres de Caracas.
- Sí, panita, de Lídice.
Es inevitable preguntar cómo es que un señor de Lídice acaba haciendo de pollo en una esquina de Madrid. Y me cuenta una de esas historias en las que de un día para otro la vida se pone patas arriba en absolutamente todos los frentes: divorcio, crisis de salud, crisis de los 50 años, desempleo y un país que se va a la mierda.
- Teniendo el pasaporte europeo, que me corresponde por mi madre, no me iba a quedar llorando en Caracas, y menos estando el cabecebola este en el gobierno. Cuando esto pase yo vuelvo, con los reales que estoy ahorrando aquí.
- Ya, pero ¿cómo paraste en pollo?
-Bueno, porque pasé, vi lo del restaurante y tal. Entré, hablé con el tipo y le planteé la idea.
- Ya va, ¿o sea, que lo del disfraz de pollo fue idea tuya? ¿Tú convenciste al dueño del restaurante de la conveniencia de poner a un tipo disfrazado de pollo en esta esquina?
- Claro. Y la idea ha funcionado ¿oíste? El traje lo compré en una tienda de disfraces en La Latina. Yo no me iba a dejar morir, mi pana. Ya te dije que yo soy de Lídice, además tengo un chamo, no me puedo rendir.


Ahora ya no lleva el traje de pollo. Va de civil y es el mejor relacionista público que pueda soñar un restaurante.
En este caso está muy claro que antes fue un par de huevos y luego el pollo.

martes, 14 de junio de 2011

Cineastas saboreadores

Obra de Grete Stern, fotógrafa y diseñadora alemana,
fallecida en Argentina en 1999.


Tres frases que reiteran cuán cerca está la comida de todas las artes y cómo grandes cineastas no titubean a la hora de emprender una metáfora.


El cine no es un trozo de vida, sino un pedazo de pastel.

Alfred Hitchcock


No solo de pan vive el hombre. De vez en cuando, también necesita un trago.

Woody Allen


Un buen vino es como una buena película: dura un instante y te deja en la boca un sabor a gloria; es nuevo en cada sorbo y, como ocurre con las películas, nace y renace en cada saboreador.

Federico Fellini

domingo, 12 de junio de 2011

Las legumbres desparramadas de Ana Frank

A propósito de conmemorarse hoy
su nacimiento y el inicio de su Diario



Hoy hace 82 años del nacimiento de Ana Frank, la niña judía nacida en Alemania, criada en Holanda y fallecida a los 15 años en el campo de concentración de Bergen-Belsen. Y hoy hace 69 años que la precoz cronista comenzara a escribir en el diario que le regalaran por su cumpleaños y que se convertiría en su más fiel compañero y su legado a la humanidad. El Diario de Ana Frank es uno de los libros más leídos del mundo y ha sido traducido a 70 idiomas, amén de haber sido convertido en numerosas películas, obras de teatro y de balet y hasta cintas de dibujos animados.
En los difíciles dos años que Ana Frank permaneció en el escondite junto a otras siete personas, incluyendo sus padres, su hermana y su primer amor, son varias la ocasiones en que hace referencia a hambre y alimentos. El fragmento que sigue, fue escrito el lunes 9 de noviembre de 1942 y muestra como, en medio del horror, Ana Frank tenía incluso humor para hablar de unas judías esparcidas por el suelo.

Cocina del escondite de la casa de Ana Frank.
Imagen de Vault Handler, tomada de la Casa Ana Frank en Holanda (Ver)

«Para darte una idea de otro aspecto de nuestra vida en la Casa de atrás, tendré que escribirte algo sobre nuestra provisión de alimentos. (Has de saber que los del piso de arriba son unos verdaderos golosos.) El pan nos lo proporciona un panadero muy amable, un conocido de Kleiman. No conseguimos tanto pan como en casa, naturalmente, pero nos alcanza. Los cupones de racionamiento también los compramos de forma clandestina. El precio aumenta continuamente; de 27 florines ha subido ya a 33. ¡Y eso sólo por una hoja de papel impresa!
Para tener más víveres no perecederos, aparte de los cien botes de comida que tenemos, hemos comprado 13 kilos de legumbres. Esto no es para nosotros solos; una parte es para los de la oficina. Los sacos de legumbres estaban colgados con ganchos en el pasillo que hay detrás de la puerta-armario. Algunas costuras de los sacos se abrieron debido al gran peso. Decidimos que era mejor llevar nuestras provisiones de invierno al desván, y encomendamos la tarea a Peter. Cuando cinco de los seis sacos ya se encontraban arriba sanos y salvos y Peter estaba subiendo el sexto, la costura de debajo se soltó y una lluvia,
mejor dicho un granizo, de judías pintas voló por el aire y rodó por la escalera. En el saco había unos 25 kilos, de modo que fue un ruido infernal. Abajo pensaron que se les venía el viejo edifico encima. Peter se asustó un momento, pero soltó una carcajada cuando me vio al pie de la escalera como una especie de isla en medio de un mar de judías, que me llegaba hasta los tobillos. En seguida nos pusimos a recogerlas, pero las judías son tan pequeñas y resbaladizas que se meten en todos los rincones y grietas posibles e imposibles. Cada vez que ahora alguien sube la escalera, se agacha para recoger un puñado de judías, que seguidamente entrega a la señora Van Daan».

viernes, 10 de junio de 2011

Dos cantos de Vicente Gerbasi

Del libro Mi padre el inmigrante

Foto tomada en Caracas 1943
De la página http://vicentegerbasi.net./fotosfram.htm


La magistral obra del poeta venezolano Vicente Gerbasi, Mi padre el inmigrante, ha sido reeditada en México por Laberinto Ediciones en su colección Poesía de Largo Aliento. El libro será presentado el próximo domingo 12 de junio a las 11:30 am en la Librería Kalathos de Los Galpones, en Los Chorros, Caracas. Se trata de un merecido homenaje al poeta que el pasado 2 de junio cumplió 98 años de nacido y por quien brindaremos gracias al patrocinio del exquisito vino Castillo de Molina Reserva Shiraz, distribuido en nuestro país por Tamayo & Cía.
Las palabras de presentación estarán a cargo de Gina Saraceni. En nombre de los hijos del poeta, Gonzalo Gerbasi se dirigirá a los presentes y un grupo de escritores leerán fragmentos del libro en italiano y en español, entre ellos Kira Kariakin, Hernán Zamora, Cinzia Ricciuti, Andrés Miguel Rondón, María Teresa Ogliastri, Eleonora Requena, Keila Vall de la Ville, Alexis Romero y Georgina Ramírez.
Como en tanta poesía, en Gerbasi se hallan elementos que nos remiten a la cocina, al vino, a ingredientes para el cuerpo y el alma.

VII
Tu aldea en la colina redonda bajo el aire del trigo,
frente al mar con pescadores en la aurora,
levantaba torres y olivos plateados.
Bajaban por el césped los almendros de la primavera,
el labrador como un profeta joven,
y la pequeña pastora con su rostro en medio de un pañuelo.
Y subía la mujer del mar con una fresca cesta de sardinas.
Era una pobreza alegre bajo el azul eterno,
con los pequeños vendedores de cerezas en las plazoletas,
con las doncellas en torno a las fuentes
movidas rumorosamente por la brisa de los castaños,
en la penumbra con chispas del herrero,
entre las canciones del carpintero,
entre los fuertes zapatos claveteados,
y en las callejuelas de gastadas piedras,
donde deambulan sombras del purgatorio.
Tu aldea iba sola bajo la luz del día,
con nogales antiguos de sombra taciturna,
a orillas del cerezo, del olmo y de la higuera.
En sus muros de piedra las horas detenían
sus secretos reflejos vespertinos,
y al alma se acercaban las flautas del poniente.
Entre el sol y sus techos volaban las palomas.
Entre el ser y el otoño pasaba la tristeza.
Tu aldea estaba sola como en la luz de un cuento,
con puentes, con gitanos y hogueras en las noches
de silenciosa nieve.
Desde el azul sereno llamaban las estrellas,
y al fuego familiar, rodeado de leyendas,
venían las navidades,
con pan y miel y vino,
con fuertes montañeses, cabreros, leñadores.
Tu aldea se acercaba a los coros del cielo,
y sus campanas iban hacia las soledades,
donde gimen los pinos en el viento del hielo,
y el tren silbaba en lontananza, hacia los túneles,
hacia las llanuras con búfalos,
hacia las ciudades olorosas a frutas, hacia los puertos,
mientras el mar daba sus brillos lunares,
más allá de las mandolinas,
donde comienzan a perderse las aves migratorias.
Y el mundo palpitaba en tu corazón.
Tú venías de una colina de la Biblia,
desde las ovejas, desde las vendimias,
padre mío, padre de trigo, padre de la pobreza.
Y de mi poesía.

XVIII
Llegaba el día del agua verde,
espesa como un lienzo oscuro con flores.
E1 agua estancada con gérmenes de fiebre,
el agua solitaria, perdida, abandonada,
donde la garza inmóvil se mira en su tristeza.
Y era el día sin pan, el día sin respuesta.
E1 día de los campesinos muertos sobre la yerba reseca.
Y tu vida era de nuevo un regresar,
un regresar hacia días y noches,
hacia el sitio que buscabas en tu desesperación.

miércoles, 8 de junio de 2011

Santa Teresa levita en la cocina

A través del trabajo plástico
de Marina Abramovic


Obra perteneciente a la exposición La cocina. Homenaje a Santa Teresa, de la artista serbia Marina Abramovic, elaborada en las cocinas de la sede de La Laboral, en Gijón, inspiradas en la vida de Santa Teresa, sus éxtasis y sus levitaciones.

Cortesía de Adriana Morán Sarmiento
y su Vaca Mariposa Editora


Otra obra de la artista nacida en Belgrado en 1946

Poemas de Santa Teresa de Jesús

Alma, buscarte has en Mí

Alma, buscarte has en Mí,
y a Mí buscarme has en ti.

De tal suerte pudo amor,
alma, en mí te retratar,
que ningún sabio pintor
supiera con tal primor
tal imagen estampar.

Fuiste por amor criada
hermosa, bella, y así
en mis entrañas pintada,
si te perdieres, mi amada,
Alma, buscarte has en Mí.

Que yo sé que te hallarás
en mi pecho retratada,
y tan al vivo sacada,
que si te ves te holgarás,
viéndote tan bien pintada.

Y si acaso no supieres
dónde me hallarás a Mí,
No andes de aquí para allí,
sino, si hallarme quisieres,
a Mí buscarme has en ti.

Porque tú eres mi aposento,
eres mi casa y morada,
y así llamo en cualquier tiempo,
si hallo en tu pensamiento
estar la puerta cerrada.

Fuera de ti no hay buscarme,
porque para hallarme a Mí,
bastará sólo llamarme,
que a ti iré sin tardarme
y a Mí buscarme has en ti.


Vivo sin vivir en mí

Vivo sin vivir en mí,
y tan alta vida espero,
que muero porque no muero.

Vivo ya fuera de mí,
después que muero de amor;
porque vivo en el Señor,
que me quiso para sí:
cuando el corazón le di
puso en él este letrero,
que muero porque no muero.

Esta divina prisión,
del amor en que yo vivo,
ha hecho a Dios mi cautivo,
y libre mi corazón;
y causa en mí tal pasión
ver a Dios mi prisionero,
que muero porque no muero.

¡Ay, qué larga es esta vida!
¡Qué duros estos destierros,
esta cárcel, estos hierros
en que el alma está metida!
Sólo esperar la salida
me causa dolor tan fiero,
que muero porque no muero.

¡Ay, qué vida tan amarga
do no se goza el Señor!
Porque si es dulce el amor,
no lo es la esperanza larga:
quíteme Dios esta carga,
más pesada que el acero,
que muero porque no muero.

Sólo con la confianza
vivo de que he de morir,
porque muriendo el vivir
me asegura mi esperanza;
muerte do el vivir se alcanza,
no te tardes, que te espero,
que muero porque no muero.

Mira que el amor es fuerte;
vida, no me seas molesta,
mira que sólo me resta,
para ganarte perderte.
Venga ya la dulce muerte,
el morir venga ligero
que muero porque no muero.

Aquella vida de arriba,
que es la vida verdadera,
hasta que esta vida muera,
no se goza estando viva:
muerte, no me seas esquiva;
viva muriendo primero,
que muero porque no muero.

Vida, ¿qué puedo yo darle
a mi Dios que vive en mí,
si no es el perderte a ti,
para merecer ganarle?
Quiero muriendo alcanzarle,
pues tanto a mi Amado quiero,
que muero porque no muero.

martes, 7 de junio de 2011

Un poema de Marina Tsvatáieva

Se ha ido. Ya no como...


Se ha ido. Ya no como:
quedó sin gusto el pan.
Se ha ido - todo es tiza
si lo llego a tocar.
...Para mí, era el pan,
era la nieve;
ya la nieve no es blanca,
el pan no sabe a nada.


(Versión de Severo Sarduy)

lunes, 6 de junio de 2011

Lady Gaga confiesa su obsesión por la cocina


La indefinible rubia ha mostrado ya varias veces que la cocina y los alimentos no le son indiferentes. Apareció trajeada de carne cruda como supuesta protesta y en su video Telephone —junto a Beyonce— hace de la cocina el centro de su lujuria, su veneno y su éxito, preparando una cena en la que se ven sandwiches, hamburguesas y un récipe que contiene diversos venenos. “Si puedes matar a una vaca, puedes hacer una hamburguesa”, dice.
En estos días ha confesado su obsesión por los programas de cocina, gracias a los cuales ha conseguido, según dice, ser una buena cocinera. En declaraciones a la revista “Heat”, Lady Gaga señaló que su especialidad es la comida italiana.
Visto está que los fogones son el más global y creativo de los escenarios.


El video Telephone:
http://www.youtube.com/watch?v=EVBsypHzF3U&feature=related

viernes, 3 de junio de 2011

Un poema de César Mermet, de 1970

Obra de Frida Kahlo

La sandía

Flota en el río
a la hora ancha en que el agua
se abandona a su fuerza elástica, plácida,
y sus músculos líquidos ondean a compás perezoso,
ablandando la luz, balanceando la apaciguada luz,
atleta ardiente abandonado de espaldas
en la extensión verde y parda del rumor del río.

Flota, huevo de tigre de agua dulce, verde viril moteado.
Salta a unas manos muy amantes, cae a blanca acogida,
en peso profundísimo, liviano y denso y pleno,
cae a las manos atardecidas.

Ahora el cuchillo hinca y rasga su sonido
que su cuerpo virgen absorbe con serena aceptación;
una breve pirámide es primicia, sale, ilumina el aire tardío.

La hoja de acero sangra un transparente rojo pálido
y con pureza, decisión y designio y equidad,
corta el cerrado universo en dos mitades.

Es el verano,
el verano se hace visible,
en el póstumo instante del sol la sandía se revela, abierta
en dos, cargadas barcas de delicia liviana.

Aquí está el corazón del calor
contrarrestando el peso acumulado del sol en las barrancas,
el malhumor, la agresión sumada, el rencoroso
calor de la seca greda craquelada,
el vaho de las orillas, el espíritu del fuego avieso y ciego,
y el oprobio, el bochorno,
la espesura vaporosa y confusa traspasando la tierra,
cancelado, abolido por la escarcha graciosa de la sandía.

Se ve que es fiesta,
sacralidad alegre,
exaltación del rojo construido en rumor frágil,
cuando se entrega como dicha y gratitud
y prodigio fluido y traslúcido
que no exige reflexión al paladar, festiva fruta casi frívola.

Moteada, sembrada de encargos deslizados, no cargosos,
la sandía es dispendiosa de semillas,
juega, derrama, munificencia pueril y silabeo excedido y salivada siembra,
soplada por las comisuras del que oficia y muerde pero no mastica,
porque ese fruto gigante es sortilegio,
se deshace en entrega conjugada, jugosa, generosa, desapareciendo
en agua roja y en frescura rápida, dulce, como el destello del verano
absolviendo a la lengua.

El corazón es fervoroso,
el corazón de la sandía es más prieto y constituido en otro rojo adulto
entre tanta niñez iluminada y cristalitos que licúan y desaparecen,
el corazón es la hostia púrpura y pagana y cruje más oscuramente
y la boca diferencia el mensaje consagrado.

A la orilla del río, toda la boca sangra pálida,
sumergida en las barcas de la sandía como en la intimidad de una mujer ligera.

Y ahora las dos naves griegas, despojadas,
navegan épicas, danzando majestuosamente;
y alucinados ojos, alumbrados desde la dicha infantil de la boca,
miran la noche comer mansa en la mano de los boteros,
despojándose de su estofa caliente, asomando sus estrellas refrescantes.

La sandía es sencillez,
sortilegio sencillo y natural
para vivir de una manera espaciosa y serena y confiada,
para hombres que fueron suficientemente niños y arcaicos,
como para gozarla.
La sandía es un encargo, una señal jugosa, un recuerdo del paraíso
para que volviendo de nadar,
o de remar en canoas con húmedo olor a mujer,
el hombre asuma su premio y su dicha.

Los que están percutiéndola ahora mismo, escuchándola junto al oído,
no están por alimentarse ni solamente por beber.
Los que percuten con sonrisa reflexiva adivinando con los ojos en el río,
los que levantan las flotantes ballenas fluviales
y bañándose el hombro percuten en su noche prometida,
remontan diapasón, se entonan, se serenan como comulgantes;
la puñalada abrirá pronto el dulce y frío incendio nupcial
de su plétora aérea y de su muda epifanía,
en consonancia deliciosa con las estrellas que caen al río.


Sobre el poeta: http://cesarmermet.blogspot.com/

jueves, 2 de junio de 2011

¿Cómo asesinar en la mesa? (III)

Con mermelada de Ruibarbo


Originaria de las altas mesetas de Rusia y China,
de la planta solo su rojo tallo y su raíz son comestibles.

Sus hojas, crudas o cocidas, conducen a la muerte:
contienen, entre otros venenos desconocidos,
ácido oxálico, corrosivo y letal.
Si se mezcla las hojas con agua y soda,
se obtienen pociones más potentes aún.

Tan bellas hojas
sólo crecen en primavera.
Tal época de mansedumbre
es la de llevar al fuego una mermeladas para el adiós.

miércoles, 1 de junio de 2011

¿Cómo asesinar en la mesa? (II)

Con sashimi de pez globo


Feo, pero hermoso.
Mortal pero sabroso.

El verso no es juego.

El pez globo o fugu requiere sumo cuidado
al convertirse en platillo.
Sólo a manos expertas les está permitido manipularlo.
Su hígado, piel y órganos sexuales
contienen gran cantidad de tetradoxina,
veneno para el cual no existe antídoto conocido.

Se dice que tiene mal carácter,
que traga agua y se hincha para defenderse.
Su codiciada carne es crujiente y carnosa.

La tetradoxina produce
insensibilidad nerviosa y parálisis muscular.
La muerte deviene gustosa
entre veinte minutos y ocho horas
después de haber sido ingerido el especimen marino.

Es mejor verlo.
O servirlo con malas intenciones.