viernes, 6 de mayo de 2011

Corchos más allá de la botella bebida

¿Cuál es su destino?


El corcho, ese guardián natural de los vinos, suele desecharse una vez bebida la botella. Pero hay quienes no lo hacen y ven en él un potencial objeto creativo, amén del gesto ecológico que implica reusarlo de cualquier manera. A mi me fascinan las fotos de corchos, son la abstracción perfecta. Dejo una colección de imágenes al azar de cómo se ha dado uso a ese imprescindible elemento de la industria vitivinícola, proveniente del árbol del alcornoque y que fuera usado por primera vez para estos fines por el monje Dom Pierre Perignon a finales del siglo XVII.

Salvamanteles de tapones de corcho, lo reseña Wine Lovers Web


Butaca, obra de Gabriel Wiese, hecho con 9.000 corchos

Esta “silla francesa” está compuesta por 600 corchos

Mural del artista Saimir Strati ubicado en el hotel Sheraton, en Tirania.
Utiliza 229.764 corchos de botellas de vino.

Alfombra. En el blog Limón chiflado explican como hacerla (Ver).


Ajedrez. ¿Cómo hacerlo) Aquí.