lunes, 31 de marzo de 2008

De libro de Federico Pacanins

Los apetitos
de Aldemaro Romero


El próximo viernes 4 de abril se realizará el concierto Jazz desde Aldemaro, un encuentro de grandes artistas venezolanos interpretando la música de nuestro inigualable Maestro Aldemaro Romero. Se trata de un sentido homenaje desde el mundo del jazz y sus géneros afines.
Como abreboca a ese concierto, copió un fragmento del estupendo libro de Federico Pacanins, Coneversaciones con Aldemaro Romero (Fundación para la Cultura Urbana, 2007), donde Romero deja ver sus apetitos:

»En enero de 2005, durante una visita a Barquisimeto, mientras estamos desayunando el mastro comenta:

—Muy bueno el restaurant de anoche, El Punto. Casi para llamarlo "El Punto y coma". Y yo si como bastante hoy en día. Me doy gusto con platos bien preparados, con un buen trago. Tengo complicaciones de diabetes, de tensión, de Parkinson, de calendario. Un pastillaje dos y tres veces al día... ¡Ya hasta te aprendiste la receta del pastillero, Federico!
Anoche me desperté como a las dos de la mañana, pero no por la comida. Me pasa con frecuencia. Las ideas se me vienen a la mente y me levanto: proyectos, música, composiciones, cosas pendientes que me vienen. Después sigo de largo con otro rato de sueño; por eso llegué un poquito tarde al desayuno de huevos revueltos con caraotas y jugo de naranja, muy bueno.
El mesonero del desayuno -igualito a Bella Lugosi-, me recordó que había estado en Barquisimeto, en un baile del año no sé qué. Eso me pasa todo el tiempo... Igualito que con el señor de la mesa de al lado anoche en el restaurant, preguntando si entre nosotros no había alguno que supiera algo de la Onda Nueva.

(Federico) —Bueno, de comidas y de bailes puedes hacer un libro entero, Aldemaro. Alguna vez oí decir que en los años treinta, años de tu infancia, el pollo era comida de lujo en Venezuela, ¿qué hay de cierto en eso?

—Nada te puedo decir al respecto. En mi casa lo que comíamos era avena y sopa de fideos. Más nada».

1 comentario:

CesArts! dijo...

Deliciosas Letras Jacqueline, En
hora buena, Saludos!