viernes, 8 de octubre de 2010

La carne es lo que luce


Lady Gagá creyó que se la estaba comiendo. Primero apareció en la portada de la revista Vogue Hommes Japan con un bikini tejido con frescos filetes de carne de res cruda. Poco después se dejó ver en los MTV Video Music Awards tapizada con “traje” y zapatos también de carne cruda diseñados por Franc Fernández. Era ella, pues, toda carne y deseo. A las pocas horas, como si se tratara de un apremio del destino, una modelo aireó por una pasarela un diseño de Jeremy Scott hecho con finas lonjas de jamón serrano.
La cantante, en un momento en que sus neuronas se conectaron, atinó a defender su atuendo: “Si no luchamos por lo que creemos y si no luchamos por nuestros derechos, muy pronto vamos a tener tantos derechos como la carne de nuestros huesos”. Y para que no quede duda sobre el sentido de su protesta y aún a sabiendas de que sería punto de mira de las sociedades protectoras de animales, añadió: “Y no soy un trozo de carne”.

Todo esto fue el mes pasado. Y para que octubre no se quedara atrás en el temita, el actor Bruce Willis —creyendo que parodiaba a Lady Gaga— apareció hace unos días en el programa de David Letterman con una peluca hecha con carne molida sobre su célebre calva. Se supone que la carnita promocionaba el estreno de su próxima película Red, cinta de Robert Schwentke en la que comparte protagonismo junto a Morgan Freeman, John Malkovich, Mary Louise Parker y Helen Mirren. La carne se quedó en bromas. Leterman terminó el programa probando un trozo ofrecido por el actor y salpimentado al gusto y que luego escupió.

Segura estoy de que este conjunto de “tontos” poco saben del Eat art, no protestan por nada y les importa un bledo las buenas costumbres, la decencia y la defensa de los animales. Lo suyo es pura provocación y dinero de por medio. Y asco.