
Lady Gagá creyó que se la estaba comiendo. Primero apareció en la portada de la revista Vogue Hommes Japan con un bikini tejido con frescos filetes de carne de res cruda. Poco después se dejó ver en los MTV Video Music Awards tapizada con “traje” y zapatos también de carne cruda diseñados por Franc Fernández. Era ella, pues, toda carne y deseo. A las pocas horas, como si se tratara de un apremio del destino, una modelo aireó por una pasarela un diseño de Jeremy Scott hecho con finas lonjas de jamón serrano.
La cantante, en un momento en que sus neuronas se conectaron, atinó a defender su atuendo: “Si no luchamos por lo que creemos y si no luchamos por nuestros derechos, muy pronto vamos a tener tantos derechos como la carne de nuestros huesos”. Y para que no quede duda sobre el sentido de su protesta y aún a sabiendas de que sería punto de mira de las sociedades protectoras de animales, añadió: “Y no soy un trozo de carne”.


1 comentario:
no saben ni de asco...
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