lunes, 30 de julio de 2012

Cine y gastronomía

Hombres al dente


Los hombres siempre están al “dente”. Aún cocidos, ofrecen cierta resistencia. Por eso nunca se sabe, como ocurre con la pasta, si sacarlos del agua hirviente o dejarlos en ella unos segundos más. Y de eso va la película del realizador turco —adoptado por Italia desde 1977— Ferzan Özpetek, Hombres al dente, que en estos momentos se proyecta en Caracas como parte del Festival de Cine Italiano, también titulada en otros lares como Mine vaganti, Loose Cannons y Tengo algo que decirles
Su tema pinta común: una historia de familia, una historia de homosexuales, una historia de historias ocurridas en torno a la vida, los paisajes, los días. Pero lo que me fascinó de esta cinta es que gira en torno a la gastronomía. Y no solo porque la parentela protagonista sea dueña de una fábrica de pastas en Puglia, sino porque todo discurre por y para la mesa, en gloriosos banquetes y terrazas dispuestas al placer.
La verdad se sabe en una cena.
El dolor se padece en la mesa del principio y el final.
La mesa concentra el drama, la comedia, el absurdo.
Esta película se suma, sin demasiadas pretensiones pero con mucho sabor, al listín de películas de corte gastronómico que vamos coleccionando y entre las que al vuelo recordamos El festín de Babette de Gabriel Axel; Vatel dirigida por Roland Joffré; Chocolat por Lasse Hallström; Un toque de canela de Tassos Boulmetis; Entre copas por Alexander Payne; Comer, rezar y amar, por Ryan Murphy; La gran noche por Stanley Tucci y Campbell Scott; Julie & Julia escrita y dirigida por la recientemente fallecida Norah Ephron.