lunes, 11 de abril de 2011

El Malbec tiene su día por vez primera

El próximo 17 de abril

La propuesta fue impulsada por Wines of Argentina, quien se encuentra a cargo de la promoción internacional de los vinos y contribuyó a la instalación de la fecha en el calendario anual.


La “nave insignia” de la viticultura argentina está de fiesta. El próximo domingo, 17 de abril, en más de 30 ciudades de cuatro continentes -Bogotá entre ellas- se celebrará por primera vez el Día Mundial del Malbec.
"Nuestro objetivo es fortalecer la idea de que el malbec es Argentina -de hecho somos los mayores productores del mundo- y que esta cepa siga tomando fuerza como nuestra punta de lanza para que el vino argentino, en general, entre cada vez a más mercados", explica Lis Clément, gerente de marketing y comunicaciones de Wines of Argentina y uno de los cerebros de esta iniciativa.
Clément cuenta que aunque en Nueva York, Toronto y Londres se harán cosas singulares, como llevar contenedores con uva para que enólogos de esos países vinifiquen malbec y su trabajo se pueda probar en un par de años, "la idea central es que esta sea una fiesta de los consumidores, una excusa para brindar, para celebrar con malbec".
Y la verdad es que hay razones para celebrar. El año pasado, y gracias al malbec, las exportaciones de vinos argentinos a Estados Unidos superaron por primera vez en la historia a las de Chile en monto, sumando 222 millones de dólares y registrando un crecimiento del 200 por ciento.
Hugo Sabogal, representante de Wines of Argentina para América Latina (salvo México y Brasil), y quien opera desde Bogotá, añade que el Día Mundial del Malbec, que en realidad se celebrará durante toda esta semana (ver recuadro), también tiene como meta que la gente profundice su conocimiento sobre este vino.
"Argentina tiene siete regiones vitivinícolas y en todas se produce malbec. Hay una diversidad extraordinaria".
"Solo en la región de Mendoza -continua Sabogal- hay diferencias importantes. Los malbec de la zona este, de Junín, por ejemplo, que está a unos 600 metros sobre el nivel del mar, donde hay altos grados de irradiación solar y donde el diferencial térmico (entre la temperatura del día y de la noche) no es tan amplio, tienden a dar vinos con cuerpos robustos y con una sensación en boca de mermelada. Ahora, si nos vamos a Luján de Cuyo, más cerca de la cordillera de los Andes, entre 900 y 1.000 metros de altitud sobre el nivel del mar y con un diferencial térmico más pronunciado, que puede ir de 30 grados centígrados en el día a 10 en la noche (en verano), veremos unos malbec con unos cuerpos más ligeros, con más fruta fresca y unos niveles de acidez natural importantes que los hacen muy elegantes".
Pero, ¿a qué se debe el gran éxito del malbec argentino, que es originario de Cahors, en el suroeste de Francia, una zona con 2.000 años de historia en materia de vinos?
Clément tiene una doble y contundente respuesta: "La primera razón es que el malbec, pese a venir de Francia, encontró su lugar en Argentina, donde ha podido alcanzar unas calidades excepcionales. Y la segunda, es que el malbec es un vino con taninos suaves, muy fácil de beber, pero también, muy elegante".


¿Por qué se festeja ese día?
El 17 de abril de 1853 se presentó un proyecto de ley que dio vida a la Quinta Nacional Agronómica de Mendoza, un centro que potenció el cultivo de la vid en Argentina. Su primer director fue el agrónomo francés Michel Pouget, quien introdujo al malbec en ese país. Por eso para Wines of Argentina ese 17 de abril fue el gran punto de partida de la que hoy es su cepa bandera.

VÍCTOR MANUEL VARGAS
Editor de Domingo
El tiempo.com