lunes, 21 de marzo de 2011

Robert F. Kennedy, una cocina en su adiós

Un crimen, un hotel, un maître

Poco después de la medianoche del 5 de junio de 1968, el senador Robert F. Kennedy recibió los disparos de los que moriría al día siguiente. Se hallaba en plena campaña para las primarias de California en su intento por obtener la nominación demócrata para la presidencia de los Estados Unidos.
En el camino del hermano del también asesinado John F. Kennedy, presidente de los Estados Unidos, hubo una cocina atravesada, recorrida.
Dicen que de Wikipedia hay que dudar siempre, pero esta descripción de los últimos pasos de Kennedy a través de una cocina es un relato impeccable —que he constatado en otras Fuentes—, con los ingredientes necesarios para un buen thriller: un crimen, un palestino asesino, venganza, rencor, una cocina, una nevera, un hotel y un maître.

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Cuatro horas después de las votaciones en California, Kennedy proclamaba su victoria en las primarias demócratas. Aproximadamente a las 12:15 a.m., se dirigió a sus seguidores en el Salón de los Embajadores del Hotel Ambassador, sito en el distrito Mil-Wilshire de Los Ángeles. El personal de seguridad del senador estaba compuesto únicamente por el agente retirado del FBI William Barry acompañado por dos guardaespaldas no oficiales, ambos ex atletas profesionales. Durante la campaña, Kennedy solía acercarse al público, y las personas intentaban tocarle con frecuencia.
»Kennedy tenía planeado caminar a través del salón cuando hubiera acabado su discurso, para dirigirse a otra congregación de seguidores que se hallaban en otro sitio del hotel. Sin embargo, urgidos por la cercanía de los términos electorales, los reporteros exigían una conferencia de prensa. El asistente Fred Dutton decidió entonces obviar la segunda reunión para ir a la conferencia de prensa, debiendo transitar a través de la cocina del hotel y el área de la despensa situada detrás del salón para llegar al área donde aguardaba la prensa. Kennedy finalizó su discurso y comenzó su salida tal cual prevista hasta entonces, cuando William Barry le detuvo y le comunicó "No, ha sido reajustado. Vamos por esta vía". Barry y Dutty comenzaron a despejar el camino para que Kennedy pudiera ir por la izquierda a través de puertas de vaivén hasta la cocina, pero Kennedy, atrapado por la multitud optó por seguir al maître d' Karl Uecker a través de una salida trasera.
»Uecker guió a Kennedy a través del área de la cocina, sosteniendo su mano derecha, pero soltándole a menudo pues el senador estrechaba las manos de las personas que encontraba en el camino. Uecker y Kennedy bajaron por un pasadizo que se hacía estrecho por la presencia de una máquina de hielo ubicada en la pared derecha y una mesa de vapor en la izquierda. Kennedy giró a su izquierda y estrechó la mano de Juan Romero mientras Sirhan se bajó de un porta bandejas junto a la máquina de hielo, pasando apresuradamente a Uecker, y comenzó a disparar un arma que posteriormente se identificaría como un revólver calibre 22 Iver-Johnson Cadet.»

...Lo demás es historia, Robert F. Kennedy murió al día siguiente, aportando sombras e infortunios a la ya oscura saga familiar.